La costocondritis es la irritación o inflamación del cartílago que une las costillas con el esternón. Puede causar dolor en el pecho, sobre todo al respirar hondo, toser, estornudar, moverse o presionar la zona. El dolor puede formar parte del cuadro, pero no debe ignorarse si es nuevo, intenso o se acompaña de falta de aire, sudor frío, mareo o malestar general. La evolución suele ser de semanas a meses y depende de los síntomas, la actividad diaria y la respuesta al tratamiento.
Costocondritis: resumen rápido
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Qué es | Irritación o inflamación del cartílago entre las costillas y el esternón |
| Síntoma principal | Dolor en el pecho localizado, punzante o en forma de presión |
| Qué lo empeora | Respirar hondo, toser, estornudar, moverse, hacer fuerza o presionar la zona |
| Causas | A menudo no hay una causa clara; puede aparecer asociada a tos persistente, esfuerzo físico, movimientos repetitivos o traumatismos |
| Diferencia con Tietze | En la costocondritis suele no haber bulto; en el síndrome de Tietze puede haber hinchazón visible o palpable |
| Duración | Puede mejorar en semanas, aunque algunos casos duran varios meses |
| Tratamiento | Reposo relativo, adaptación de movimientos, fisioterapia, frío/calor y medicación si está indicada |
| Cuándo consultar urgente | Dolor nuevo o intenso con falta de aire, sudor frío, mareo, presión fuerte o dolor hacia brazo o mandíbula |
Contenido
¿Qué es la costocondritis?
La costocondritis es la irritación o inflamación del cartílago que une las costillas con el esternón. Puede provocar dolor en la parte anterior del pecho, especialmente al respirar hondo, toser, estornudar, moverse o presionar la zona.

Inflamación o irritación del cartílago entre las costillas y el esternón
En la costocondritis se sensibiliza la zona donde las costillas se unen al esternón a través del cartílago costal.
No suele haber un bulto visible. Si aparece una hinchazón clara o palpable cerca del esternón, conviene diferenciarlo de otros cuadros.
Por qué puede causar dolor en el pecho
El cartílago costal participa en los movimientos de la caja torácica. Por eso, cuando está irritado, puede doler al respirar profundo, toser, girar el tronco o hacer fuerza.
Aunque muchas personas lo describen como un dolor de costillas, suele localizarse cerca del esternón, en la parte anterior del pecho.
Diferencia entre costocondritis y síndrome de Tietze
La costocondritis y el síndrome de Tietze pueden causar dolor cerca del esternón, pero no son exactamente lo mismo.
En la costocondritis suele haber dolor y sensibilidad al tocar, sin hinchazón visible. En el síndrome de Tietze, en cambio, puede aparecer un bulto o una hinchazón palpable en la zona dolorosa.
¿Qué síntomas produce la costocondritis?
La costocondritis suele producir dolor en la parte anterior del pecho, cerca del esternón. El dolor puede ser punzante, sentirse como presión o aumentar al respirar, toser, moverse o tocar la zona.

Dolor punzante o presión en la parte frontal del pecho
El dolor suele localizarse en la parte frontal del pecho, cerca de la unión entre las costillas y el esternón.
Puede sentirse como un dolor agudo, punzante o como una presión localizada. A veces aparece en un lado, aunque también puede notarse en una zona más amplia.
Dolor al presionar la unión entre la costilla y el esternón
Una característica frecuente es que el dolor aumenta al presionar la zona costal cercana al esternón.
Este dato orienta hacia un origen musculoesquelético, aunque no debe usarse para descartar por completo otras causas de dolor en el pecho.
Dolor al respirar hondo, toser, estornudar o moverse
El dolor puede aumentar al respirar profundamente, toser, estornudar, girar el tronco, levantar peso o hacer fuerza.
Esto ocurre porque las costillas y el cartílago costal se mueven con la respiración y con muchos gestos diarios.
Cuándo el dolor puede parecer cardíaco
La costocondritis puede preocupar porque causa dolor en el pecho, una zona que muchas personas asocian con el corazón.
Aunque el dolor aumente al tocar la zona o al moverse, no conviene usar ese dato para descartar por completo otras causas.
¿La costocondritis es peligrosa?
La costocondritis suele ser un problema benigno, pero como provoca dolor en el pecho, es importante diferenciarla de otras causas que sí pueden requerir atención urgente.
Cuándo suele ser un problema benigno
Suele orientarse a costocondritis cuando el dolor está localizado cerca del esternón, aumenta al presionar la zona y empeora con la respiración profunda, la tos o ciertos movimientos.
Aun así, estos signos no descartan por sí solos otros problemas.
Señales de alerta en el dolor de pecho
Busca valoración médica urgente si el dolor en el pecho es nuevo, intenso o aparece con falta de aire, sudor frío, mareo, náuseas, presión fuerte o dolor hacia el brazo, la mandíbula o la espalda.
También conviene consultar si el dolor no mejora, limita mucho o genera dudas.
Por qué no conviene autodiagnosticarse
No conviene asumir que todo dolor en el pecho es costocondritis, ansiedad o tensión muscular.
El diagnóstico debe valorar los síntomas, la exploración y el contexto clínico, especialmente si el dolor aparece por primera vez o no encaja con un patrón musculoesquelético.
¿Por qué da costocondritis?
La costocondritis no siempre tiene una causa clara. A veces aparece asociada a tos persistente, esfuerzo físico, movimientos repetitivos o irritación de la pared torácica, pero no siempre se identifica un desencadenante concreto.
Tos persistente o intensa
La tos repetida puede aumentar la tensión sobre las costillas, el esternón y el cartílago costal.
En algunas personas, una tos intensa o mantenida puede relacionarse con la aparición o el aumento del dolor.
Esfuerzo físico, levantar peso o movimientos repetitivos
Levantar peso, entrenar, hacer fuerza o repetir movimientos del tronco y los brazos puede irritar la zona anterior del pecho.
No significa que el esfuerzo cause siempre costocondritis, pero puede actuar como factor desencadenante o mantener los síntomas.
Golpes o irritación de la pared torácica
Un golpe, una caída o una irritación local pueden sensibilizar la pared torácica y provocar dolor cerca del esternón.
A veces, el dolor tras un esfuerzo o traumatismo puede confundirse con un esguince intercostal, por eso conviene valorar la localización, la sensibilidad al tocar y los síntomas asociados.
Por qué a veces no hay una causa clara
En muchos casos, la costocondritis aparece sin un golpe, una lesión o un esfuerzo evidente.
Esto no significa que sea grave; simplemente, no siempre puede identificarse un desencadenante claro.
Costocondritis por ansiedad o estrés: ¿puede pasar?
La ansiedad y el estrés no se consideran una causa directa de costocondritis, pero pueden influir en la tensión muscular, la respiración y en cómo se percibe el dolor. Además, tener dolor en el pecho puede generar preocupación y aumentar los síntomas.
Por qué el dolor en el pecho puede generar ansiedad
El dolor cerca del esternón puede asustar porque muchas personas lo asocian con el corazón.
Esa preocupación puede aumentar la sensación de alerta, la tensión en el pecho y la percepción del dolor.
Cómo el estrés puede aumentar la tensión y la sensibilidad
El estrés puede favorecer la tensión muscular, cambios en la respiración y mayor sensibilidad al dolor.
Esto no significa que “todo sea estrés”, sino que puede influir en los síntomas cuando ya existe dolor en la zona costal.
Cuándo no asumir que el dolor es ansiedad
No conviene atribuir el dolor en el pecho a ansiedad si es nuevo, intenso o aparece con falta de aire, sudor frío, mareo, náuseas, presión fuerte o dolor hacia el brazo, la mandíbula o la espalda.
En esos casos, es necesaria una valoración médica urgente.
¿Cómo se diagnostica la costocondritis?
La costocondritis se sospecha a partir de la historia clínica y la exploración de la zona dolorosa. No existe una prueba específica que la confirme por sí sola; las pruebas se usan sobre todo para descartar otras causas de dolor en el pecho.

Historia clínica y exploración de la zona dolorosa
La valoración analiza dónde duele, cuándo aparece el dolor y qué movimientos lo aumentan, como respirar hondo, toser, girar el tronco o hacer fuerza.
También se explora si el dolor aumenta al presionar la zona donde la costilla se une con el esternón.
Pruebas para descartar causas cardíacas o pulmonares
Si el dolor es nuevo, intenso o genera dudas, el médico puede solicitar pruebas para descartar causas cardíacas, pulmonares u otras alteraciones.
Esto es especialmente importante si aparecen falta de aire, sudor frío, mareo, náuseas, presión fuerte en el pecho o dolor hacia el brazo, la mandíbula o la espalda.
Diagnóstico diferencial: costocondritis, Tietze u otros dolores costales
La costocondritis puede confundirse con otros dolores de la pared torácica.
Debe diferenciarse del síndrome de Tietze, donde puede haber hinchazón visible o palpable, y de problemas como la neuralgia intercostal, que puede causar dolor entre las costillas con sensación eléctrica, quemazón u hormigueo.
¿Cuánto dura la costocondritis?
La costocondritis puede durar varias semanas y, en algunos casos, prolongarse durante varios meses. La evolución depende de la intensidad del dolor, la actividad diaria, la tos, los esfuerzos repetidos y la respuesta al tratamiento.
Evolución habitual
En muchos casos, el dolor mejora de forma progresiva al reducir los movimientos que irritan la zona y mantener una actividad adaptada.
No siempre desaparece de un día para otro, porque la pared torácica se mueve constantemente al respirar.
Por qué puede durar semanas o meses
Puede durar más si hay tos persistente, esfuerzos repetidos, carga física, mala tolerancia al movimiento o descanso insuficiente.
También puede alargarse si se intenta volver demasiado pronto a gestos que aumentan el dolor, como levantar peso o entrenar intenso.
Factores que influyen en la recuperación
Influyen la intensidad del dolor, el tiempo de evolución, la sensibilidad al tocar, la actividad diaria, el descanso y la adaptación de los movimientos.
Si el dolor no mejora, empeora o limita mucho, conviene valorar el caso para ajustar el tratamiento y descartar otras causas.
¿Cómo se trata la costocondritis?
El tratamiento de la costocondritis busca reducir el dolor, adaptar los movimientos que irritan la zona y recuperar la actividad de forma progresiva. No se basa solo en reposo, porque también conviene mantener la movilidad de la caja torácica dentro de lo tolerable.

Reposo relativo y adaptación de movimientos dolorosos
El reposo relativo consiste en reducir temporalmente los gestos que aumentan claramente el dolor, como levantar peso, hacer fuerza o girar el tronco bruscamente.
No significa inmovilizar la zona. Conviene mantener una actividad suave y adaptar los esfuerzos según la tolerancia.
Fisioterapia y recuperación progresiva
La fisioterapia puede ayudar a valorar qué movimientos reproducen el dolor y cómo responde la zona torácica, especialmente cuando también hay dorsalgia y rigidez en la zona torácica.
El tratamiento puede incluir educación sobre el dolor, entrenamiento funcional, respiración suave, movilidad de la columna dorsal, trabajo de hombros y vuelta progresiva a la actividad.
Medicamentos para la costocondritis: cuándo pueden ayudar
Los medicamentos pueden ayudar a controlar el dolor en fases concretas, pero deben ser indicados por un profesional sanitario.
Los analgésicos o antiinflamatorios no sustituyen la adaptación de la actividad ni el tratamiento de los factores que mantienen los síntomas.
Frío, calor y medidas de alivio
El frío puede aliviar si el dolor aparece tras una sobrecarga reciente o hay sensibilidad local. El calor puede ayudar si predomina rigidez o tensión muscular.
También puede ser útil evitar apoyos directos, adaptar el descanso y reducir temporalmente los gestos que aumentan el dolor.
Cuándo se valoran otras opciones médicas
Se valoran otras opciones médicas si el dolor es intenso, persistente, recurrente o no mejora con un abordaje conservador bien planteado.
En esos casos, el médico puede indicar pruebas, medicación específica u otros tratamientos según la evolución y el diagnóstico.
¿Cómo dormir con costocondritis?
Dormir con costocondritis puede ser difícil si la postura aumenta la presión en el pecho o provoca dolor al respirar. El objetivo es encontrar una posición cómoda que reduzca la tensión sobre la zona costal.
Posturas que pueden reducir la presión en el pecho
Suele ser más cómodo dormir boca arriba o de lado sobre el lado menos doloroso.
Conviene evitar posturas que compriman directamente la zona dolorida o que obliguen a girar mucho el tronco.
Cómo usar almohadas para estar más cómodo
Una almohada bajo las rodillas puede ayudar si duermes boca arriba.
Si duermes de lado, colocar una almohada entre los brazos o delante del pecho puede reducir la tensión sobre las costillas y los hombros.
Qué evitar si el dolor aumenta por la noche
Evita dormir sobre el lado doloroso si aumenta claramente el dolor.
También conviene evitar giros bruscos al incorporarte o posturas mantenidas que compriman el pecho.
Ejercicios para la costocondritis
Los ejercicios para la costocondritis deben adaptarse a el dolor, la sensibilidad al tocar y la tolerancia al movimiento. No buscan “desinflamar” directamente el cartílago, sino mantener la movilidad torácica y recuperar la actividad de forma progresiva.

Respiración suave y movilidad torácica
La respiración suave puede ayudar a mover las costillas y la caja torácica sin forzar la zona dolorosa.
Conviene evitar respiraciones profundas si aumentan claramente el dolor.
Movilidad de columna dorsal, costillas y hombros
La movilidad de la columna dorsal, las costillas y los hombros puede ser útil si hay rigidez o miedo a moverse.
Fortalecimiento progresivo según tolerancia
El fortalecimiento se introduce de forma gradual cuando el dolor lo permite.
Puede incluir trabajo suave de la espalda, los hombros y el tronco, ajustando la carga para no aumentar el dolor en el pecho.
Qué ejercicios pueden necesitar adaptación
Pueden necesitar adaptación los ejercicios que aumentan claramente el dolor, como flexiones, press de pecho, fondos, cargas pesadas, giros bruscos o ejercicios respiratorios intensos.
No tienen por qué estar prohibidos para siempre, pero conviene ajustar la carga, el rango, la intensidad y la frecuencia.
No todos los ejercicios son adecuados para todos los casos o fases. Una valoración profesional es clave.
Tratamiento de la costocondritis en Barcelona
Si buscas tratamiento para la costocondritis en Barcelona, el primer paso es realizar una valoración individual para entender dónde aparece el dolor, qué movimientos lo aumentan y cómo influye en la respiración, el descanso, el trabajo o la actividad diaria.

Valoración inicial
La valoración inicial permite analizar:
- La localización exacta del dolor en el pecho
- La sensibilidad al presionar la zona costal
- La relación del dolor con la respiración, la tos o el movimiento
- La movilidad de la columna dorsal, las costillas y los hombros
- Los esfuerzos, posturas o actividades que aumentan los síntomas
- Si hay señales que requieren valoración médica
Esta información ayuda a definir el plan de tratamiento.
Tratamiento con fisioterapia y ejercicio
En nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona, el tratamiento se adapta a los síntomas, la sensibilidad de la zona y la tolerancia al movimiento.
Puede incluir la educación sobre el dolor, la adaptación de actividades, la respiración suave, la movilidad torácica y el ejercicio progresivo para recuperar la actividad sin aumentar los síntomas.
Seguimiento y progresión
El seguimiento permite ajustar la carga, los ejercicios y los movimientos según la evolución del dolor.
No todos los casos avanzan al mismo ritmo. La progresión debe adaptarse a la respuesta de la zona costal, la actividad diaria y los objetivos de cada persona.
Preguntas frecuentes sobre la costocondritis
La costocondritis suele ser un problema benigno, pero no conviene autodiagnosticarse. Si el dolor en el pecho es nuevo, intenso o aparece con falta de aire, sudor frío, mareo, náuseas o dolor hacia el brazo o la mandíbula, requiere valoración médica urgente.
Puede durar varias semanas y, en algunos casos, prolongarse durante varios meses. La evolución depende de la intensidad del dolor, la tos, los esfuerzos repetidos, el descanso y la adaptación de los movimientos que aumentan los síntomas.
La ansiedad y el estrés no se consideran una causa directa de costocondritis. Sin embargo, pueden aumentar la tensión muscular, alterar la respiración y hacer que el dolor se perciba con más intensidad.
Suele ser más cómodo dormir boca arriba o de lado sobre el lado menos doloroso. Las almohadas pueden ayudar a reducir la tensión en el pecho, los hombros y las costillas. Conviene evitar dormir sobre la zona que aumenta el dolor.
La costocondritis puede causar dolor en el pecho en mujeres igual que en hombres. Lo importante es no asumir que el dolor es muscular, hormonal o ansiedad sin valorar el contexto, especialmente si es nuevo, intenso o aparece con falta de aire, sudor frío, mareo o malestar general.
Referencias clínicas
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- Stochkendahl MJ, Christensen HW. Chest pain in focal musculoskeletal disorders. Medical Clinics of North America. 2010;94(2):259-273.
- Fam AG, Smythe HA. Musculoskeletal chest wall pain. CMAJ. 1985;133(5):379-389.
- Winzenberg T, Jones G, Callisaya M. Musculoskeletal chest wall pain. Australian Family Physician. 2015;44(8):540-544.
Aviso médico
La información de este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento individualizado realizado por un profesional sanitario.
Imágenes: Diseñadas por Magnific.

María Pérez Rubio
Directora
Fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación
y terapia manual ortopédica.
Colegiada nº 12607