El dolor detrás de la rodilla puede aparecer por sobrecarga muscular, irritación de tendones, problemas articulares o tensión muscular en los isquiotibiales o el gemelo. En algunos casos, también puede relacionarse con un quiste de Baker, lesiones de ligamentos o irritación nerviosa. Las molestias suelen aparecer al caminar, correr, doblar la rodilla o permanecer mucho tiempo en reposo. Aunque la mayoría de causas no son graves, conviene consultar si existe hinchazón importante, dificultad para apoyar la pierna o dolor persistente.
Dolor detrás de la rodilla: resumen rápido
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Qué puede ser | Sobrecarga muscular, tendones, quiste de Baker o irritación nerviosa |
| Cuándo aparece | Al doblar la rodilla, caminar, correr o en reposo |
| Zona habitual | Parte posterior de la rodilla, gemelo o pantorrilla |
| Causas frecuentes | Isquiotibiales, gemelo, tendones o inflamación |
| Cuándo consultar | Dolor intenso, hinchazón o dificultad para caminar |
| Tratamiento | Fisioterapia, ejercicio terapéutico y control de carga |
Contenido
¿Qué significa el dolor detrás de la rodilla?
El dolor detrás de la rodilla puede relacionarse con diferentes estructuras situadas en la parte posterior de la articulación, como músculos, tendones, ligamentos o nervios. En muchos casos, las molestias aparecen por sobrecarga muscular, tensión acumulada o irritación de los tejidos alrededor de la rodilla.

Además, el dolor no siempre nace dentro de la propia articulación de la rodilla. Algunas molestias pueden originarse en la musculatura de la pierna o el muslo y extenderse hacia la parte posterior de la rodilla. En personas con molestias más generales en la articulación, también puede ser útil entender las causas más habituales del dolor de rodilla.
El papel de los isquiotibiales y el gemelo
Los isquiotibiales y el gemelo participan de forma importante en los movimientos de la rodilla y pueden generar dolor cuando existe sobrecarga, tensión muscular o esfuerzo repetido sin suficiente descanso.
Las molestias suelen aparecer al correr, caminar, subir escaleras o doblar la rodilla y, en algunos casos, pueden relacionarse con lesiones musculares como una rotura fibrilar de isquiotibial.
Cuando el dolor puede venir de tendones o ligamentos
Los tendones y ligamentos ayudan a estabilizar la rodilla y soportar la carga durante el movimiento. Cuando existe irritación, sobreuso o tensión repetida, pueden aparecer molestias en la parte posterior de la rodilla, especialmente durante la actividad física.
En algunos casos, el dolor puede relacionarse con irritación de los tendones posteriores de la pierna, como ocurre en ciertas situaciones de tendinitis de isquiotibiales.
Irritación nerviosa y tensión muscular alrededor de la rodilla
Algunas molestias detrás de la rodilla también pueden relacionarse con irritación nerviosa o tensión muscular mantenida en la pierna y la zona posterior del muslo.
En estos casos, el dolor puede extenderse hacia el gemelo o acompañarse de sensación de tirantez, hormigueo o molestias al permanecer mucho tiempo sentado o caminando.
¿Cómo suele aparecer el dolor en la parte posterior de la rodilla?
El dolor detrás de la rodilla puede aparecer en diferentes situaciones y variar según la estructura afectada. En algunas personas, las molestias se relacionan con la actividad física y el esfuerzo, mientras que en otras aparecen al doblar la rodilla, caminar o permanecer mucho tiempo en reposo.

Dolor detrás de la rodilla al doblarla o estirarla
El dolor al doblar la rodilla o estirarla suele relacionarse con tensión muscular, irritación de tendones o limitación de movilidad en la parte posterior de la articulación. Las molestias pueden aparecer al agacharse, ponerse en cuclillas o realizar movimientos repetidos de flexión y extensión.
En algunos casos, también puede existir sensación de tirantez o presión detrás de la rodilla, especialmente después de caminar o hacer ejercicio.
Dolor detrás de la rodilla al caminar o al andar
El dolor en la rodilla al andar suele aparecer cuando existe sobrecarga muscular, irritación tendinosa o dificultad para tolerar ciertos movimientos repetidos. En algunas personas, las molestias aumentan después de caminar largas distancias, subir escaleras o permanecer mucho tiempo de pie.
Este tipo de dolor también puede relacionarse con alteraciones de la marcha o tensión acumulada en la musculatura de la pierna.
Dolor detrás de la rodilla al correr o después de correr
Correr puede aumentar la carga sobre los músculos, los tendones y las estructuras posteriores de la rodilla, especialmente cuando existe fatiga, exceso de impacto o cambios bruscos en el entrenamiento. El dolor de rodilla al correr puede aparecer durante la carrera o después del esfuerzo, sobre todo en corredores con sobrecarga muscular o falta de recuperación.
En algunos casos, el dolor también puede relacionarse con alteraciones en la forma de correr o con tensión en estructuras como la cintilla iliotibial.
Dolor detrás de la rodilla que baja al gemelo o la pantorrilla
En algunas personas, el dolor puede extenderse desde la parte posterior de la rodilla hacia el gemelo o la pantorrilla. Esto puede ocurrir por tensión muscular, irritación nerviosa o sobrecarga de la musculatura posterior de la pierna.
Cuando las molestias bajan hacia el gemelo y se acompañan de hormigueo, sensación de tirantez intensa o dificultad para caminar, conviene valorar el origen del dolor y las estructuras implicadas.
Dolor detrás de la rodilla en reposo o por la noche
El dolor de la rodilla en reposo puede relacionarse con inflamación, rigidez articular o presión mantenida sobre ciertas estructuras de la rodilla y la pierna. En algunos casos, las molestias aparecen al final del día, durante la noche o después de permanecer mucho tiempo sentado o acostado.
Las posturas mantenidas y la falta de movimiento también pueden favorecer una sensación de rigidez o presión detrás de la rodilla.
¿Qué causas frecuentes pueden provocar dolor detrás de la rodilla?
El dolor detrás de la rodilla puede tener diferentes causas musculares, articulares o tendinosas. En muchos casos, las molestias aparecen de forma progresiva y se relacionan con sobrecarga, tensión acumulada o irritación de las estructuras posteriores de la rodilla y la pierna.

Sobrecarga muscular de isquiotibiales o poplíteo
La sobrecarga de los isquiotibiales o del músculo poplíteo puede provocar dolor y sensación de tensión detrás de la rodilla, especialmente después de correr, caminar largas distancias o realizar cambios bruscos de ritmo.
Las molestias suelen empeorar con el esfuerzo o al doblar la rodilla y, en algunos casos, pueden relacionarse con una contractura muscular en la pierna o con fatiga muscular mantenida.
Tensión o lesión del gemelo
El gemelo también puede provocar dolor detrás de la rodilla cuando existe sobrecarga, tensión muscular o lesión fibrilar. Las molestias pueden extenderse hacia la pantorrilla y aumentar al caminar rápido, correr o ponerse de puntillas.
En algunos casos, el dolor aparece junto con sensación de tirantez o rigidez muscular, como puede ocurrir en situaciones de dolor de gemelo, una contractura de gemelo o una rotura fibrilar de gemelo.
Quiste de Baker y sensación de presión detrás de la rodilla
El quiste de Baker es una acumulación de líquido en la parte posterior de la rodilla que puede provocar sensación de presión, tensión o inflamación en la zona.
En algunos casos, las personas notan un pequeño bulto detrás de la rodilla o molestias al doblarla, caminar o permanecer mucho tiempo de pie.
Dolor relacionado con tendones o ligamentos
Los tendones y ligamentos ayudan a estabilizar la rodilla durante el movimiento y pueden irritarse por sobreuso, cambios bruscos de actividad o falta de recuperación.
Las molestias suelen aparecer al correr, subir escaleras o realizar movimientos repetidos de flexión y extensión. En algunos casos, el dolor puede relacionarse con irritación de estructuras posteriores como ocurre en ciertas situaciones de tendinitis del poplíteo.
Lesión meniscal o problemas articulares
En algunos casos, las molestias pueden relacionarse con lesiones o irritación del menisco, especialmente en personas con dolor de menisco, sensación de bloqueo o dificultad para doblar completamente la rodilla.
Cuando existe inflamación o acumulación de líquido dentro de la articulación, también pueden aparecer molestias relacionadas con procesos como la sinovitis de rodilla.
¿Cuándo puede ser una trombosis?
Aunque la mayoría de causas de dolor detrás de la rodilla son musculares o articulares, conviene consultar de forma urgente si el dolor aparece junto con hinchazón importante, sensación de calor, enrojecimiento o dolor progresivo en la pantorrilla.
También es importante valorar el dolor si existe dificultad para caminar o una inflamación que aparece de forma rápida y sin una causa clara.
¿Influye que el dolor aparezca en la rodilla izquierda o derecha?
El dolor detrás de la rodilla puede aparecer tanto en la pierna izquierda como en la derecha y, en la mayoría de casos, que aparezca en una u otra no cambia necesariamente la causa del problema. Las molestias suelen relacionarse con factores como la sobrecarga, el tipo de apoyo, la pierna que soporta más carga o ciertos movimientos repetitivos.
En personas físicamente activas, el dolor puede aparecer con más frecuencia en la pierna que soporta mayor carga durante la marcha, la carrera o determinados gestos deportivos. También pueden influir la fatiga muscular, la forma de caminar o ciertas compensaciones mantenidas en el tiempo.
Cuando el dolor persiste, aumenta con la actividad o limita el movimiento, conviene valorar qué estructuras están implicadas y cómo se mueve la pierna al caminar o hacer ejercicio.
¿Cuándo conviene consultar a un fisioterapeuta?
Señales de alarma que no conviene ignorar
Aunque muchas molestias detrás de la rodilla pueden mejorar con reposo relativo y adaptación de la actividad, conviene consultar cuando el dolor es intenso, progresivo, limita el movimiento o dificulta caminar con normalidad.
También es importante valorar las molestias si aparecen junto con hinchazón importante, sensación de calor, enrojecimiento, bloqueo de la rodilla o dificultad para caminar o apoyar la pierna. En casos menos frecuentes, la presencia de fiebre o hinchazón en la pantorrilla también requiere atención médica para descartar problemas vasculares u otras complicaciones.
¿Cuándo buscar tratamiento?
Buscar tratamiento puede ser útil cuando el dolor persiste durante varios días, reaparece con frecuencia o dificulta caminar, correr o realizar actividad física con normalidad.
En personas con molestias recurrentes, sensación de rigidez o limitación funcional, un tratamiento de fisioterapia de rodilla puede ayudar a identificar los factores que están manteniendo el problema y orientar el tratamiento según cada caso.
¿Cómo se trata el dolor detrás de la rodilla?
El tratamiento depende de la causa de las molestias y de las estructuras implicadas. El objetivo es reducir el dolor, mejorar la movilidad y recuperar la tolerancia al movimiento de forma progresiva, evitando que la zona siga sobrecargándose.

La recuperación suele combinar ejercicio terapéutico, adaptación de la actividad física y tratamiento orientado a mejorar la función de la rodilla y la musculatura posterior de la pierna.
Ejercicio terapéutico y movilidad
El ejercicio terapéutico ayuda a mejorar la movilidad, la fuerza y el control de la rodilla durante actividades como caminar, subir escaleras o correr. La progresión del movimiento y la carga suele adaptarse según la tolerancia y la evolución de cada persona.
En algunos casos, el entrenamiento funcional puede ser útil para recuperar la estabilidad y mejorar la tolerancia al esfuerzo.
Fisioterapia y tratamiento muscular
La fisioterapia ayuda a reducir la tensión muscular, mejorar la movilidad y favorecer la recuperación de estructuras irritadas o sobrecargadas.
En personas físicamente activas, también puede ser útil el trabajo de un fisioterapeuta deportivo en Barcelona para adaptar la recuperación a las exigencias del ejercicio o del deporte.
En algunos casos, pueden integrarse técnicas complementarias como la punción seca, utilizada para tratar puntos de tensión muscular que pueden contribuir a las molestias o a la sensación de sobrecarga.
Control de carga y recuperación progresiva
Adaptar la carga física y evitar aumentos bruscos de actividad suele ser importante para favorecer la recuperación y reducir el riesgo de recaída.
En personas con molestias persistentes o limitación funcional, un proceso de rehabilitación de rodilla puede ayudar a recuperar el movimiento, la fuerza y la tolerancia al esfuerzo de forma progresiva.
Tratamientos complementarios en algunos casos
En determinadas situaciones, pueden utilizarse tratamientos complementarios orientados a mejorar la recuperación de los tejidos y controlar ciertas molestias asociadas al dolor y la inflamación.
Según la valoración y la evolución de cada caso, pueden valorarse opciones como las ondas de choque, especialmente cuando existen problemas tendinosos de evolución prolongada, o el drenaje linfático en Barcelona cuando hay inflamación, edema o sensación de pesadez asociada.
Tratamiento del dolor detrás de la rodilla en Barcelona
Si buscas tratamiento para el dolor detrás de la rodilla en Barcelona, el primer paso no es aplicar una técnica concreta, sino realizar una valoración individual para entender qué puede estar provocando el dolor y cómo influye en tu día a día, al caminar o al hacer ejercicio.

En nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona, esta valoración permite orientar el tratamiento según las estructuras implicadas y la evolución de los síntomas.
Valoración individual
La valoración inicial permite analizar:
- Localización exacta del dolor
- Dolor al doblar, estirar o apoyar la pierna
- Presencia de hinchazón, rigidez o presión
- Posible afectación muscular, tendinosa o articular
- Objetivos funcionales de cada persona
Acompañamiento progresivo
El tratamiento se basa en una progresión adaptada a la evolución del dolor, ajustando movilidad, fuerza y carga según cómo evoluciona cada persona.
Criterio clínico
El criterio clínico es clave para decidir cuándo avanzar, cuándo mantener la carga y cuándo modificar el tratamiento. Forzar ciertos movimientos antes de tiempo puede favorecer recaídas o molestias persistentes.
Objetivo del tratamiento
El objetivo es guiar una recuperación funcional y adaptada a cada caso, ayudando a volver a la actividad habitual con mayor seguridad y menor riesgo de recaída.
Preguntas frecuentes sobre el dolor detrás de la rodilla
Puede aparecer cuando existe tensión muscular, irritación de los tendones o dificultad para mover la rodilla con normalidad. Las molestias suelen aumentar al agacharse, ponerse en cuclillas o realizar movimientos repetidos de flexión.
Sí. En algunos casos, el dolor puede extenderse hacia el gemelo o la pantorrilla por sobrecarga muscular, tensión acumulada o irritación nerviosa. Cuando las molestias se acompañan de hinchazón importante o dificultad para caminar, conviene valorarlo.
Aunque no es la causa más frecuente, conviene consultar de forma urgente si el dolor aparece junto con hinchazón importante, sensación de calor, enrojecimiento o dolor progresivo en la pantorrilla.
El dolor puede aparecer por sobrecarga muscular, exceso de impacto, cambios bruscos en el entrenamiento o falta de recuperación. También puede relacionarse con tensión en los isquiotibiales, el gemelo o estructuras posteriores de la rodilla.
El dolor en reposo puede relacionarse con inflamación, rigidez o presión mantenida sobre ciertas estructuras de la rodilla. En algunas personas, las molestias aparecen al final del día o después de permanecer mucho tiempo sentado o acostado.
Referencias clínicas
- Draghi F, Danesino GM, de Gautard R, Bianchi S. Baker’s cyst: ultrasound and MR imaging findings. Insights Imaging. 2016;7(3):375–383.
- Doral MN, Bilge O, Huri G, Turhan E, Verdonk R. Modern treatment of meniscal tears. EFORT Open Rev. 2018;3(5):260–268.
- Ahmed I, Chawla A, Underwood M, et al. Deep vein thrombosis. BMJ. 2020;369:m1565.
- American Academy of Orthopaedic Surgeons. Hamstring Muscle Injuries. OrthoInfo.
Aviso médico
La información de este artículo tiene un objetivo divulgativo y no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario. Si el dolor aparece junto con hinchazón importante, sensación de calor, dificultad para caminar o empeora progresivamente, es recomendable consultar con un profesional de la salud.
Imágenes: Diseñadas por Magnific.

María Pérez Rubio
Directora
Fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación
y terapia manual ortopédica.
Colegiada nº 12607
