Estenosis foraminal: qué es, síntomas, tratamiento y ejercicios

Fisioterapeuta aplica terapia manual lumbar a una paciente con estenosis foraminal.

La estenosis foraminal es el estrechamiento del foramen intervertebral, el espacio por donde sale una raíz nerviosa entre dos vértebras. No siempre causa dolor, pero si el nervio se irrita puede provocar dolor irradiado, hormigueo, debilidad o adormecimiento en el brazo o la pierna. La evolución es variable y depende de la zona afectada, la intensidad de los síntomas, la posible afectación nerviosa y la respuesta al tratamiento.

Estenosis foraminal: resumen rápido

AspectoInformación
Qué esEstrechamiento del foramen intervertebral, por donde sale una raíz nerviosa
Zonas frecuentesPuede ser lumbar o cervical; la dorsal es menos habitual
SíntomasDolor irradiado, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza
LumbarPuede dar síntomas hacia el glúteo, la pierna o el pie
CervicalPuede dar síntomas hacia el hombro, el brazo o la mano
CausasArtrosis, pérdida de altura del disco, osteofitos, hernias o protrusiones
DiagnósticoExploración clínica y pruebas de imagen cuando son necesarias, principalmente resonancia o TAC
ImagenLa resonancia o el TAC deben interpretarse junto con la exploración y el recorrido de los síntomas
TratamientoFisioterapia, ejercicio terapéutico, adaptación de actividades y opciones médicas si es necesario
EjerciciosMovilidad suave, fortalecimiento progresivo y adaptación según los síntomas

¿Qué es la estenosis foraminal?

La estenosis foraminal es el estrechamiento del foramen intervertebral, el espacio por donde sale una raíz nerviosa entre dos vértebras. Puede aparecer en la columna lumbar o cervical y no siempre causa síntomas.

Fisioterapeuta explora la zona cervical y el hombro de una paciente para valorar una estenosis foraminal.

Tiene importancia clínica cuando ese estrechamiento coincide con dolor irradiado, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en el recorrido del nervio afectado.

Qué es el foramen y qué significa que esté estrechado

El foramen intervertebral es una abertura lateral entre dos vértebras. Por ese espacio salen las raíces nerviosas que van hacia los brazos o las piernas, según la zona de la columna afectada.

Cuando el foramen se estrecha, el nervio puede tener menos espacio. Esto puede deberse a la artrosis, la pérdida de altura del disco, los osteofitos, una hernia o una protrusión discal.

Diferencia entre la estenosis foraminal y la estenosis de canal

La estenosis foraminal afecta al foramen, es decir, al espacio lateral por donde sale una raíz nerviosa. La estenosis de canal afecta al canal central de la columna, por donde pasan la médula o las raíces nerviosas.

Cuando el estrechamiento afecta al canal vertebral lumbar, hablamos de estenosis lumbar, que no es exactamente lo mismo que una estenosis foraminal. Pueden coexistir, pero conviene diferenciarlas porque los síntomas y el enfoque pueden variar.

Estenosis foraminal leve, moderada o severa: qué implica

Los términos leve, moderada o severa suelen describir el grado de estrechamiento observado en una prueba de imagen. Aun así, la imagen por sí sola no determina la gravedad del caso.

Una estenosis foraminal leve puede causar dolor si irrita una raíz nerviosa, mientras que una más marcada puede no provocarlo. Lo importante es valorar la imagen, la exploración, la fuerza, la sensibilidad y el recorrido de los síntomas.

¿Dónde puede aparecer la estenosis foraminal?

La estenosis foraminal puede aparecer en distintas zonas de la columna, aunque es más habitual en la región lumbar y cervical. La localización importa porque el recorrido de los síntomas cambia según la raíz nerviosa afectada.

Fisioterapeuta examina la movilidad de la columna dorsal y lumbar de una paciente sentada.

En la zona lumbar puede dar molestias hacia la pierna o el pie; en la zona cervical, hacia el hombro, el brazo o la mano. La estenosis foraminal torácica es mucho menos frecuente.

Estenosis foraminal lumbar

La estenosis foraminal lumbar afecta a los forámenes de la parte baja de la espalda. Puede relacionarse con dolor lumbar, dolor hacia el glúteo, hormigueo o molestias hacia la pierna o el pie.

No todo dolor lumbar con una estenosis en la resonancia se debe a esa imagen. Los síntomas deben coincidir con la exploración y con el recorrido de la raíz nerviosa afectada.

Estenosis foraminal L4-L5

La estenosis foraminal L4-L5 suele comprometer la raíz nerviosa L4 cuando el estrechamiento afecta al foramen. Puede provocar síntomas hacia la parte anterior del muslo, la rodilla o la zona medial de la pierna.

Su importancia depende del grado de estrechamiento, la fuerza, la sensibilidad y la relación entre la imagen y los síntomas.

Estenosis foraminal L5-S1

La estenosis foraminal L5-S1 suele afectar a la raíz nerviosa L5. Puede asociarse a dolor, hormigueo o adormecimiento hacia la zona lateral de la pierna y el dorso del pie.

Si los síntomas predominan en la parte posterior de la pierna o la planta del pie, puede estar implicada otra raíz, como S1, por lo que conviene interpretarlo mediante la exploración clínica y las pruebas de imagen.

Estenosis foraminal cervical

La estenosis foraminal cervical afecta a los forámenes del cuello, por donde salen las raíces nerviosas hacia los hombros, los brazos y las manos. Puede provocar dolor irradiado, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza según la raíz afectada.

No es lo mismo que una estenosis cervical de canal: en la estenosis foraminal se estrecha el espacio lateral por donde sale el nervio; en la estenosis de canal, el estrechamiento afecta al canal central de la columna cervical.

Estenosis foraminal cervical C5-C6

La estenosis foraminal cervical C5-C6 es una localización concreta dentro de la estenosis foraminal cervical. En este nivel suele comprometerse la raíz nerviosa C6.

Puede provocar síntomas hacia la cara lateral del brazo o del antebrazo y, en algunos casos, hacia el pulgar. Aun así, la resonancia debe interpretarse junto con los síntomas, la fuerza, la sensibilidad y la exploración clínica.

Estenosis foraminal bilateral: ¿qué significa?

La estenosis foraminal bilateral significa que el estrechamiento aparece en los forámenes de ambos lados de una vértebra. Esto no implica siempre síntomas en los dos lados ni mayor gravedad por sí solo.

Profesional sanitario palpa ambos lados de la zona lumbar de un paciente tumbado boca abajo.

Para interpretarlo bien, hay que valorar el grado de estrechamiento, el nivel afectado, la raíz nerviosa implicada y si los síntomas coinciden con la exploración clínica.

Leve estenosis foraminal bilateral: cómo interpretar el informe

Cuando un informe habla de leve estenosis foraminal bilateral, significa que el estrechamiento aparece en ambos lados, pero con una intensidad baja según la imagen.

Esto puede no causar síntomas. La clave es saber si hay dolor irradiado, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en un recorrido compatible con la raíz nerviosa afectada.

También puede aparecer descrita como estenosis foraminal izquierda, derecha o bilateral. El lado del informe orienta, pero no sustituye la valoración clínica.

Por qué bilateral no siempre significa más gravedad

Que sea bilateral no significa automáticamente que el caso sea más grave. Una estenosis foraminal bilateral leve puede ser menos relevante que una estenosis unilateral severa con clara compresión nerviosa.

Lo importante no es solo si aparece en un lado o en ambos, sino si produce síntomas, si afecta a la fuerza o la sensibilidad y si limita actividades como caminar, trabajar o dormir.

¿Cuáles son los síntomas de la estenosis foraminal?

Los síntomas de la estenosis foraminal dependen de la zona afectada, la raíz nerviosa implicada y el grado de irritación del nervio. Puede causar dolor irradiado, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza, aunque también puede aparecer en una resonancia sin provocar síntomas.

Paciente con dolor lumbar mientras un fisioterapeuta examina la zona baja de la espalda.

Dolor irradiado hacia el brazo o la pierna

El síntoma más característico es el dolor irradiado. Si la estenosis foraminal es cervical, puede bajar hacia el hombro, el brazo o la mano. Si es lumbar, puede extenderse hacia el glúteo, la pierna o el pie.

El recorrido del dolor ayuda a orientar qué raíz nerviosa puede estar irritada.

Hormigueo, adormecimiento o pérdida de sensibilidad

La irritación de una raíz nerviosa puede provocar hormigueo, sensación de adormecimiento o pérdida parcial de sensibilidad en una zona concreta del brazo o la pierna.

Estos síntomas no siempre son constantes. Pueden aparecer al caminar, estar de pie, mover el cuello o adoptar determinadas posturas.

Debilidad muscular o pérdida de fuerza

En algunos casos puede aparecer debilidad muscular o pérdida de fuerza. Por ejemplo, dificultad para levantar el pie, agarrar objetos o mantener ciertas actividades.

Si la pérdida de fuerza progresa, conviene realizar una valoración médica. También hay que consultar con urgencia si aparecen problemas para controlar la orina o las heces, o pérdida de sensibilidad en la zona genital o perineal.

Dolor lumbar o cervical asociado

La estenosis foraminal puede coexistir con dolor local en la zona afectada. Cuando el dolor se concentra en la parte baja de la espalda, puede aparecer como una lumbalgia.

Si el problema está en el cuello, puede acompañarse de cervicalgia, rigidez o sensación de carga cervical. Aun así, el dolor local no confirma por sí solo que la estenosis foraminal sea la causa principal.

¿Puede existir estenosis foraminal sin síntomas?

Sí. Una estenosis foraminal puede verse en una resonancia o un TAC sin causar dolor ni limitación.

Por eso, la imagen debe interpretarse junto con los síntomas, la exploración, la fuerza, la sensibilidad y el recorrido del dolor, no de forma aislada.

¿Por qué aparece la estenosis foraminal?

La estenosis foraminal suele aparecer por una combinación de cambios degenerativos, pérdida de espacio discal, artrosis, osteofitos o alteraciones estructurales. No siempre hay una única causa, y el estrechamiento puede verse en una imagen sin provocar síntomas.

Fisioterapeuta evalúa la zona dorsal y escapular de una paciente durante una valoración de la columna.

Cambios degenerativos, artrosis y pérdida de altura del disco

Con la edad, los discos pueden perder altura y las articulaciones de la columna pueden presentar cambios degenerativos, como ocurre en la espondiloartrosis. Esto puede reducir el espacio del foramen y dejar menos margen a la raíz nerviosa.

En la zona lumbar, la artrosis lumbar puede favorecer cambios en las articulaciones facetarias y estrechar el foramen. En el cuello, la artrosis cervical también puede contribuir a la aparición de osteofitos o cambios óseos que reduzcan el espacio nervioso.

Hernias, protrusiones discales y osteofitos

Una hernia discal o una protrusión discal pueden ocupar parte del espacio foraminal y aumentar la irritación de la raíz nerviosa, especialmente si coinciden con dolor irradiado, hormigueo o pérdida de fuerza.

Los osteofitos son pequeños crecimientos óseos asociados a cambios degenerativos. Cuando aparecen cerca del foramen, pueden contribuir al estrechamiento, aunque su importancia depende de si afectan realmente al nervio.

Escoliosis, traumatismos o cirugías previas

Algunas alteraciones estructurales pueden modificar la distribución de cargas y el espacio disponible para las raíces nerviosas. Por ejemplo, una escoliosis puede cambiar la orientación de los segmentos vertebrales y favorecer estrechamientos en determinadas zonas.

También una espondilolistesis puede contribuir al estrechamiento del foramen al modificar la posición de una vértebra respecto a otra. Los traumatismos previos o algunas cirugías también deben interpretarse dentro del contexto completo de la columna.

¿Cómo se diagnostica la estenosis foraminal?

La estenosis foraminal se identifica mediante pruebas de imagen. La historia clínica y la exploración neurológica permiten valorar si ese estrechamiento coincide con los síntomas y afecta a una raíz nerviosa.

Fisioterapeuta evalúa la postura y la movilidad cervical y lumbar de una paciente sentada.

El diagnóstico no debe basarse solo en la resonancia o el TAC: importa relacionar la imagen con el recorrido del dolor, la fuerza, la sensibilidad y la función diaria.

Historia clínica y exploración neurológica

La valoración empieza analizando el dolor, el hormigueo, el adormecimiento o la pérdida de fuerza. También se revisa si los síntomas aparecen en el brazo o la pierna, y qué posturas o actividades los aumentan.

La exploración puede incluir la fuerza, la sensibilidad, los reflejos y la movilidad de la zona cervical o lumbar.

Resonancia magnética: cuándo suele ser útil

La resonancia magnética permite valorar los discos, las raíces nerviosas, el canal vertebral y los forámenes.

Suele considerarse cuando los síntomas son persistentes, progresivos, hay pérdida de fuerza o el resultado puede modificar el tratamiento.

TAC o radiografía en casos seleccionados

El TAC puede ayudar a valorar mejor los cambios óseos, los osteofitos o la artrosis cuando se necesita más detalle.

La radiografía puede aportar información sobre la alineación, la movilidad o los cambios degenerativos, pero no muestra igual de bien la compresión nerviosa.

Por qué la imagen no siempre coincide con los síntomas

Una estenosis foraminal puede aparecer en una resonancia sin provocar dolor. También puede haber síntomas relevantes con hallazgos de imagen poco llamativos.

Por eso, la imagen debe interpretarse junto con la exploración, la fuerza, la sensibilidad y el recorrido del dolor, no de forma aislada.

Cuándo conviene una valoración médica

Conviene una valoración médica si hay dolor irradiado persistente, hormigueo, adormecimiento, pérdida de fuerza o dificultad para caminar, trabajar o dormir.

Los problemas para controlar la orina o las heces, o la pérdida de sensibilidad en la zona genital o perineal, no son propios de una estenosis foraminal aislada. Pueden indicar una afectación neurológica grave y requieren atención médica urgente.

¿Cómo se trata la estenosis foraminal?

El tratamiento de la estenosis foraminal depende de la zona afectada, la intensidad de los síntomas, la fuerza, la sensibilidad y la repercusión funcional. En muchos casos, especialmente si no hay pérdida de fuerza progresiva, se empieza con un enfoque conservador.

Movilización manual de la pelvis y la zona lumbosacra durante una sesión de tratamiento para una estenosis foraminal bilateral

El objetivo no es “abrir el foramen” con ejercicios, sino reducir la irritación nerviosa, mejorar la movilidad, adaptar la carga y recuperar tolerancia para las actividades diarias.

Tratamiento conservador en la estenosis foraminal leve o moderada

En una estenosis foraminal leve o moderada, el tratamiento conservador suele ser la primera opción si los síntomas son controlables y no hay signos neurológicos relevantes.

Puede incluir la educación, la adaptación de actividades, el ejercicio terapéutico, el control del dolor y el seguimiento clínico. La imagen por sí sola no determina el tratamiento: importa cómo afecta a la persona.

Fisioterapia y ejercicio terapéutico

La fisioterapia ayuda a valorar qué movimientos aumentan los síntomas y qué ejercicios pueden mejorar la tolerancia sin irritar la raíz nerviosa.

El ejercicio terapéutico puede incluir la movilidad suave, el control del tronco, el fortalecimiento progresivo y la adaptación de gestos cotidianos o laborales. Debe ajustarse según si la estenosis es cervical o lumbar.

Control del dolor y adaptación de actividades

El control del dolor no consiste solo en reposar. Muchas veces es más útil ajustar las posturas, los tiempos de actividad, las pausas, las cargas y los movimientos que provocan dolor irradiado.

Si caminar, estar de pie, trabajar sentado o mover el cuello aumenta los síntomas, conviene adaptar esas actividades de forma temporal y progresiva.

Técnicas complementarias cuando hay dolor asociado

Algunas técnicas pueden utilizarse como apoyo si hay dolor, rigidez o baja tolerancia al movimiento, siempre dentro de un plan basado en la fisioterapia y el ejercicio terapéutico.

La diatermia puede valorarse para modular el dolor y facilitar el trabajo activo cuando está indicada.

Medicación, infiltraciones u otras opciones médicas

La medicación puede ayudar a controlar el dolor o la inflamación en fases sintomáticas, siempre bajo criterio médico.

Las infiltraciones pueden valorarse si hay dolor irradiado persistente o irritación nerviosa que limita mucho la actividad. Su indicación depende de los síntomas, la imagen, la exploración y la evolución.

¿Cuándo puede valorarse una cirugía?

La cirugía se reserva para casos seleccionados, especialmente si hay dolor irradiado intenso, pérdida de fuerza progresiva, limitación importante o compresión nerviosa que no mejora con el tratamiento conservador.

En algunos casos puede plantearse una descompresión, como una foraminotomía, para ampliar el espacio de salida del nervio. La decisión debe tomarla el especialista según el caso clínico completo.

Ejercicios para la estenosis foraminal

Los ejercicios para la estenosis foraminal deben adaptarse a la zona afectada, los síntomas irradiados, la fuerza, la sensibilidad y la tolerancia al movimiento. No buscan “abrir” el foramen, sino mejorar la movilidad, reducir los síntomas y recuperar la función sin aumentar los síntomas nerviosos.

Puente de glúteos con rodillo bajo la pelvis, supervisado durante un ejercicio de fortalecimiento lumbar.

Movilidad suave según la zona afectada

La movilidad puede ayudar cuando hay rigidez cervical o lumbar, pero debe realizarse sin provocar dolor irradiado, hormigueo o pérdida de fuerza.

  • En la estenosis foraminal lumbar pueden usarse movimientos suaves de pelvis, cadera y columna.
  • En la cervical, suele priorizarse la movilidad controlada del cuello, los hombros y la zona torácica.

Control del tronco, el cuello o la pelvis

El trabajo de control busca que la persona se mueva con menos compensaciones. Según el caso, puede centrarse en el control cervical, el tronco, la pelvis o la zona lumbar.

El objetivo es mejorar la tolerancia a posturas y movimientos cotidianos, como caminar, estar sentado, girar el cuello, trabajar o levantar objetos.

Fortalecimiento progresivo

El fortalecimiento debe avanzar poco a poco y sin aumentar los síntomas irradiados. Puede incluir trabajo de la espalda, el abdomen, los glúteos, los hombros o la musculatura cervical, según la localización de la estenosis.

Ejercicios que conviene adaptar según los síntomas

Conviene adaptar cualquier ejercicio del entrenamiento funcional que aumente el dolor hacia el brazo o la pierna, el hormigueo, el adormecimiento o la debilidad.

La adaptación puede incluir cambiar la postura, el rango de movimiento, la carga, la velocidad o el tiempo de ejercicio. La respuesta del nervio es más importante que seguir una rutina estándar.

⚠️ Aviso importante

No todos los ejercicios son adecuados para todos los casos o fases. Una valoración profesional es clave.

¿Se debe trabajar con estenosis foraminal?

En muchos casos se puede trabajar con estenosis foraminal, pero depende de los síntomas, el tipo de trabajo y la tolerancia a la actividad. No es lo mismo un trabajo sentado que uno con cargas, giros repetidos o muchas horas de pie.

Cuándo se puede trabajar con adaptaciones

Se puede continuar trabajando si el dolor es controlable, no hay pérdida progresiva de fuerza y las tareas no aumentan claramente los síntomas hacia el brazo o la pierna.

Las adaptaciones pueden incluir pausas breves, cambios de postura, ajuste de cargas, reducción temporal de tareas irritantes o cambios en la ergonomía del puesto.

Cuándo conviene reducir temporalmente la carga laboral

Puede ser recomendable reducir la carga si el trabajo aumenta el dolor irradiado, el hormigueo, el adormecimiento o la debilidad.

La reducción no tiene por qué ser definitiva. El objetivo es evitar que el trabajo mantenga la irritación nerviosa mientras se mejora la tolerancia y se define un plan adecuado.

¿La estenosis foraminal se cura o puede mejorar?

La estenosis foraminal puede mejorar en síntomas, aunque el estrechamiento anatómico no siempre desaparece. Es importante diferenciar entre mejorar el dolor y la función y “eliminar” por completo la estrechez del foramen.

Cuándo puede mejorar el dolor con tratamiento conservador

El dolor puede mejorar cuando se reduce la irritación nerviosa, se adapta la actividad y se trabaja de forma progresiva con fisioterapia, ejercicio y control de carga.

En muchos casos, el objetivo es recuperar tolerancia para caminar, trabajar, dormir o realizar las actividades diarias con menos molestias.

Cuándo el estrechamiento requiere más seguimiento

Si la estenosis es severa, hay pérdida progresiva de fuerza, síntomas persistentes o limitación importante, puede requerir seguimiento médico y valorar otras opciones.

En esos casos, el tratamiento debe decidirse según la imagen, la exploración, los síntomas y la evolución, no solo por el informe de la resonancia.

Tratamiento de la estenosis foraminal en Barcelona

Si buscas tratamiento para la estenosis foraminal en Barcelona, el primer paso no es aplicar una técnica concreta, sino realizar una valoración individual que permita entender qué nivel está afectado, si hay síntomas nerviosos y cómo influye en tu actividad diaria o laboral. No todos los casos requieren el mismo enfoque ni la misma progresión.

Tratamiento manual de la zona lumbar en una clínica de fisioterapia en Barcelona.

Valoración inicial

La valoración inicial permite definir:

  • La zona afectada: cervical o lumbar
  • El nivel del estrechamiento, como L4-L5, L5-S1 o C5-C6
  • La presencia de dolor irradiado, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza
  • La movilidad, la sensibilidad y la tolerancia al movimiento
  • Las actividades que aumentan o alivian los síntomas
  • Los objetivos reales: trabajar, caminar, dormir o entrenar con menos limitación

Esta información ayuda a definir el plan de tratamiento.

Tratamiento con fisioterapia y ejercicio

El tratamiento suele combinar la fisioterapia, el ejercicio terapéutico, la educación y la adaptación de actividades. El objetivo no es “corregir” la imagen de la resonancia, sino mejorar los síntomas, la función y la tolerancia al movimiento.

En nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona, el abordaje se adapta según la zona afectada, la intensidad del dolor irradiado, la fuerza, la sensibilidad y la respuesta de cada persona al ejercicio.

Criterio clínico

El criterio clínico es clave para decidir qué ejercicios son adecuados, cuándo modificar la carga y cuándo conviene solicitar una valoración médica.

Esto es especialmente importante si hay dolor irradiado persistente, pérdida de fuerza, síntomas progresivos o limitación importante para caminar, trabajar o realizar las actividades habituales.

Preguntas frecuentes sobre la estenosis foraminal

¿Qué significa estenosis foraminal bilateral?

Significa que el estrechamiento aparece en los forámenes de ambos lados de una vértebra. No implica siempre síntomas en los dos lados ni mayor gravedad. Hay que valorar el grado de estrechamiento, el nivel afectado y si los síntomas coinciden con la raíz nerviosa implicada.

¿Es grave una estenosis foraminal leve?

No siempre. Una estenosis foraminal leve puede aparecer en una resonancia sin causar dolor ni limitación. Su importancia depende de los síntomas, la fuerza, la sensibilidad y la exploración clínica. Si hay dolor irradiado, hormigueo o pérdida de fuerza, conviene valorarla.

¿Qué síntomas da la estenosis foraminal L5-S1?

La estenosis foraminal L5-S1 puede afectar a la raíz L5. Puede provocar dolor, hormigueo o adormecimiento hacia la zona lateral de la pierna y el dorso del pie. Aun así, el diagnóstico debe relacionar la imagen con los síntomas y la exploración.

¿Cuándo se opera una estenosis foraminal?

La cirugía se valora en casos seleccionados, especialmente si hay dolor irradiado intenso, pérdida progresiva de fuerza o síntomas neurológicos relacionados con la compresión que no mejoran con el tratamiento conservador. La decisión debe tomarla un especialista según la imagen, los síntomas y la evolución.

Referencias clínicas

  • Jenis LG, An HS. Lumbar foraminal stenosis. Spine. 2000;25(3):389-394.
  • Kreiner DS, Shaffer WO, Baisden JL, et al. An evidence-based clinical guideline for the diagnosis and treatment of degenerative lumbar spinal stenosis. The Spine Journal. 2013;13(7):734-743.
  • Bono CM, Ghiselli G, Gilbert TJ, et al. An evidence-based clinical guideline for the diagnosis and treatment of cervical radiculopathy from degenerative disorders. The Spine Journal. 2011;11(1):64-72.
  • Iyer S, Kim HJ. Cervical radiculopathy. Current Reviews in Musculoskeletal Medicine. 2016;9(3):272-280.

Aviso médico

La información de este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento individualizado realizado por un profesional sanitario.

Imágenes: Diseñadas por Magnific.

María Pérez Rubio

Directora

Fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación
y terapia manual ortopédica.

Colegiada nº 12607

Llamar
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.