La neuralgia intercostal es un dolor relacionado con la afectación de un nervio intercostal, situado entre las costillas. Puede sentirse como quemazón, pinchazo o descarga en una banda del tórax o la espalda. Ese dolor puede ser esperable en este cuadro, pero conviene consultar si hay falta de aire, dolor opresivo, fiebre, traumatismo o erupción tipo herpes. Puede durar días, semanas o más, según la causa, la intensidad, la sensibilidad nerviosa y la evolución.
Neuralgia intercostal: resumen rápido
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Qué es | Dolor relacionado con la afectación de un nervio intercostal |
| Dónde duele | En una zona de las costillas, el pecho o la espalda, a menudo en forma de banda |
| Síntomas | Quemazón, pinchazo, descarga eléctrica, hormigueo o sensibilidad al tacto |
| Cuándo empeora | Al respirar hondo, toser, estornudar, girar el tronco o presionar la zona |
| Causas | Traumatismos, cirugía, herpes zóster, radiculopatía torácica u otros problemas que irritan el nervio |
| Estrés | Puede aumentar la tensión y la percepción del dolor, pero no debe asumirse como única causa |
| Diagnóstico | Se basa en el recorrido del dolor, la exploración y el descarte de otras causas torácicas |
| Duración | Puede durar días o semanas; algunos casos, como la neuralgia postherpética, pueden prolongarse más |
| Tratamiento | Depende de la causa; puede incluir fisioterapia, medicación si procede y técnicas complementarias según el caso |
| Cuándo consultar | Dolor opresivo, falta de aire, fiebre, traumatismo, erupción cutánea o dolor intenso persistente |
Contenido
¿Qué es la neuralgia intercostal?
La neuralgia intercostal es un dolor relacionado con la afectación de uno o varios nervios intercostales, que recorren los espacios entre las costillas. Suele sentirse como un dolor en banda, con pinchazos, quemazón, descargas eléctricas u hormigueo en el pecho, las costillas o la espalda.

Irritación o afectación de un nervio intercostal
Los nervios intercostales salen de la columna dorsal y recorren los espacios intercostales, entre una costilla y otra.
Cuando uno de estos nervios se ve afectado, puede aparecer dolor en su recorrido. A veces se nota como quemazón, descarga, pinchazo, hormigueo o sensibilidad aumentada al tocar la zona.
Neuralgia intercostal o neuritis intercostal: ¿es lo mismo?
Neuralgia intercostal y neuritis intercostal se usan a veces como términos parecidos, pero no significan exactamente lo mismo.
La neuralgia describe principalmente el dolor en el recorrido del nervio. La neuritis implica inflamación del nervio. En la práctica, el tratamiento depende más de la causa y de los síntomas que de la etiqueta.
Dónde duele la neuralgia intercostal
La neuralgia intercostal suele doler en una franja concreta del tórax.
Puede empezar en la espalda, rodear las costillas y avanzar hacia el lateral del pecho o el esternón. Lo habitual es que afecte más a un lado, aunque la localización depende del nervio implicado.
Diferencia entre dolor intercostal y neuralgia intercostal
El dolor de costillas o dolor intercostal es un término amplio: puede venir de músculos, articulaciones, costillas, nervios u otras causas.
La neuralgia intercostal es más específica: el dolor tiene características nerviosas, como quemazón, descarga, hormigueo o sensibilidad marcada. En cambio, un esguince intercostal suele relacionarse más con una lesión musculoesquelética de la pared torácica.
¿Qué síntomas produce la neuralgia intercostal?
La neuralgia intercostal puede producir dolor en el recorrido de un nervio intercostal, normalmente en una zona concreta del pecho, las costillas o la espalda. El dolor suele tener un patrón más propio de un nervio: quemazón, pinchazos, descargas eléctricas, hormigueo o sensibilidad aumentada.

Dolor en forma de banda alrededor de las costillas
Uno de los síntomas más característicos es el dolor en forma de banda.
Puede empezar en la espalda, avanzar por el lateral del tórax y llegar hacia la parte anterior del pecho. Lo habitual es que afecte a un solo lado, aunque la zona exacta depende del nervio implicado.
Quemazón, pinchazo, descarga eléctrica u hormigueo
La neuralgia intercostal no siempre se siente como un dolor muscular.
Muchas personas la describen como quemazón, pinchazos, calambres, descargas eléctricas u hormigueo. También puede aparecer una sensibilidad exagerada en la piel, incluso con el roce de la ropa o al tocar la zona.
Dolor intercostal en el pecho, las costillas o la espalda
El dolor intercostal puede notarse en diferentes zonas del tórax.
Puede localizarse cerca de las costillas, en la parte media de la espalda, en el lateral del tronco o en la zona anterior del pecho. Por eso a veces genera preocupación, especialmente cuando aparece en el lado izquierdo.
Dolor al respirar, toser, moverse o tocar la zona
El dolor puede aumentar al respirar hondo, toser, estornudar, girar el tronco o inclinarse.
También puede molestar al presionar el espacio entre las costillas, porque la zona puede estar más sensible de lo habitual.
¿Es diferente la neuralgia intercostal derecha o izquierda?
La neuralgia intercostal puede aparecer en el lado derecho o izquierdo del tórax. El lado ayuda a localizar el dolor, pero no confirma por sí solo la causa. Lo importante es valorar cómo es el dolor, si sigue el recorrido de una costilla, si hay quemazón u hormigueo y si empeora al respirar, moverse o tocar la zona.
Por qué el lado del dolor no confirma la causa
Una neuralgia intercostal derecha no significa necesariamente un problema distinto a una neuralgia intercostal izquierda.
El dolor puede depender del nervio afectado, de un traumatismo, una cirugía previa, un herpes zóster, una irritación dorsal u otra causa. Por eso el diagnóstico no debe basarse solo en el lado donde duele.
Cuándo un dolor en el pecho debe valorarse con urgencia
Conviene consultar con urgencia si el dolor aparece con falta de aire, presión en el pecho, sudoración fría, mareo, fiebre, mal estado general o tras un traumatismo importante.
También si el dolor es muy intenso, nuevo, progresivo o no encaja con un patrón conocido.
¿Por qué aparece la neuralgia intercostal?
La neuralgia intercostal puede aparecer cuando un nervio intercostal se irrita, se lesiona o queda sensibilizado por otra causa. No siempre hay una compresión clara; por eso es importante diferenciar el dolor nervioso de otros dolores de la pared torácica.

Traumatismos, cirugía o lesión de un nervio intercostal
Un golpe en las costillas, una fractura, una cirugía torácica o una intervención en la zona abdominal alta pueden irritar o lesionar un nervio intercostal.
En estos casos, el dolor suele localizarse cerca de la zona afectada y puede seguir el recorrido de una costilla.
Herpes zóster y neuralgia postherpética
El herpes zóster puede afectar a un nervio intercostal y provocar dolor intenso en forma de banda.
A veces aparece antes de la erupción cutánea. En algunos casos, el dolor persiste después de que la piel haya mejorado; esto se conoce como neuralgia postherpética.
Radiculopatía torácica y otras causas neurológicas
Algunas neuralgias intercostales pueden relacionarse con una raíz nerviosa en la columna dorsal.
Aunque es menos frecuente, una afectación neurológica puede provocar dolor alrededor del tórax, hormigueo o sensación de quemazón en un trayecto concreto.
Problemas de costillas, columna dorsal o musculatura que pueden producir dolor similar
No todo dolor entre las costillas es una neuralgia. Una dorsalgia, una alteración de movilidad costal o una contractura de espalda pueden generar un dolor parecido, sobre todo al respirar, girar el tronco o presionar la zona.
Aquí la exploración ayuda a diferenciar si predomina un dolor nervioso o musculoesquelético.
Otras causas de dolor torácico que deben diferenciarse
Algunas causas de dolor torácico pueden parecer una neuralgia intercostal sin serlo.
Entre ellas están la costocondritis, el síndrome de Tietze y otros problemas médicos que requieren valoración. Por eso no conviene asumir que todo dolor en el pecho o las costillas viene de un nervio intercostal.
¿Puede aparecer neuralgia intercostal por estrés?
El estrés puede aumentar la tensión muscular, modificar la respiración y hacer que el dolor se perciba con más intensidad. Pero no debería asumirse como la única causa, especialmente si el dolor sigue el recorrido de una costilla, aparece con hormigueo o empezó tras un golpe, cirugía o herpes zóster.
Qué relación puede haber entre estrés, tensión y dolor
En periodos de estrés es habitual respirar de forma más superficial, tensar la zona dorsal o notar más sensibilidad al dolor.
Esto puede aumentar las molestias en la caja torácica, pero no significa necesariamente que el nervio esté afectado solo por estrés.
Cuándo no conviene atribuir el dolor solo al estrés
Conviene valorar el caso si el dolor es nuevo, intenso, persistente o aparece en una zona muy concreta.
También si hay erupción en la piel, antecedente de traumatismo, cirugía reciente, hormigueo, pérdida de sensibilidad o dolor que no mejora con el paso de los días.
¿Cómo se diagnostica la neuralgia intercostal?
La neuralgia intercostal se diagnostica valorando el recorrido del dolor, sus características y la exploración física. Se revisa si el dolor sigue el trayecto de una costilla, si hay quemazón, descargas, hormigueo o sensibilidad en la piel, y si existen datos que obliguen a descartar otras causas.

Historia clínica y recorrido del dolor
Se pregunta dónde empieza el dolor, hacia dónde se extiende, desde cuándo está presente y qué lo empeora.
También importa saber si hubo un golpe, una cirugía reciente, un episodio de herpes zóster, tos intensa o un esfuerzo que pueda haber iniciado los síntomas.
Exploración de costillas, columna dorsal y sensibilidad
La exploración puede incluir la palpación de las costillas, la movilidad de la columna dorsal y la sensibilidad de la piel.
Esto ayuda a diferenciar si predomina un dolor de origen nervioso, muscular, articular o costal.
Cuándo pueden hacer falta pruebas médicas
Las pruebas no siempre son necesarias. Pueden valorarse si hay traumatismo, dolor muy intenso, mala evolución, síntomas neurológicos o dudas sobre otra causa torácica.
Según el caso, el médico puede indicar radiografía, ecografía, resonancia u otras pruebas.
¿Cuánto dura una neuralgia intercostal?
La duración de una neuralgia intercostal depende sobre todo de la causa. Puede mejorar en unas semanas en algunos casos, mientras que cuando aparece tras una cirugía, un traumatismo o un herpes zóster puede prolongarse durante más tiempo.
| Situación | Duración orientativa |
|---|---|
| Neuralgia intercostal aguda | Puede mejorar en unas semanas |
| Neuralgia tras traumatismo | Puede durar semanas o más |
| Neuralgia postquirúrgica | Puede durar semanas o meses |
| Neuralgia postherpética | Puede persistir durante meses y, en algunos casos, años |
Neuralgia intercostal aguda
Se considera aguda cuando el dolor lleva poco tiempo y no hay una sensibilización mantenida del nervio.
Suele tener mejor evolución si el dolor disminuye de forma progresiva, la respiración se normaliza y la movilidad del tórax mejora con los días o las semanas.
Neuralgia intercostal persistente o crónica
La neuralgia puede volverse persistente cuando el nervio queda sensibilizado durante más tiempo.
Esto puede ocurrir tras un herpes zóster, una cirugía torácica o un traumatismo, especialmente si el dolor continúa durante varias semanas sin una mejora clara.
Factores que influyen en la evolución
Influyen la causa, la intensidad del dolor, el tiempo de evolución, la sensibilidad al tacto, el descanso, la respiración, la movilidad torácica y el tratamiento realizado.
Si el dolor aumenta, se extiende o no mejora de forma progresiva, conviene revisar el diagnóstico.
¿La neuralgia intercostal tiene cura?
La neuralgia intercostal puede resolverse, pero depende de la causa y del grado de afectación del nervio. En algunos casos el dolor desaparece por completo; en otros, el objetivo inicial es reducir el dolor, mejorar la respiración y recuperar la actividad sin aumentar los síntomas.
Cuándo puede resolverse el dolor
El dolor puede resolverse cuando la irritación del nervio es reciente y la evolución es favorable.
Suele ser buena señal que disminuyan la quemazón, los pinchazos, la sensibilidad al tacto y el dolor al respirar o moverse. La mejoría suele ser progresiva, no siempre inmediata.
Por qué algunos casos tardan más en mejorar
Algunos casos tardan más cuando el nervio ha quedado más sensibilizado, como puede ocurrir tras el herpes zóster, una cirugía torácica o un traumatismo.
Si el dolor persiste, se extiende o limita mucho el descanso y la actividad diaria, conviene revisar el diagnóstico y ajustar el tratamiento.
¿Cuál es el tratamiento de la neuralgia intercostal?
El tratamiento de la neuralgia intercostal depende de la causa. No se aborda igual un dolor tras un golpe, una cirugía, un herpes zóster o una irritación relacionada con la columna dorsal. La prioridad es reducir el dolor, mejorar la movilidad del tórax y recuperar la respiración profunda sin aumentar los síntomas.

Tratamiento según la causa del dolor
El primer paso es identificar qué puede estar irritando el nervio intercostal.
Si hay sospecha de herpes zóster, conviene una valoración médica precoz para confirmar el diagnóstico y valorar el tratamiento adecuado. También requiere valoración médica un dolor torácico no habitual, especialmente si se acompaña de fiebre, falta de aire o síntomas intensos.
Si predomina un origen musculoesquelético asociado, el tratamiento puede centrarse en la movilidad torácica, la respiración y la tolerancia al movimiento.
Fisioterapia para el dolor intercostal y dorsal
La fisioterapia para la espalda puede ayudar cuando el dolor intercostal se relaciona con rigidez dorsal, movilidad costal limitada o tensión muscular asociada.
El objetivo no es “desbloquear” una costilla a la fuerza, sino mejorar la movilidad del tórax, reducir la sensibilidad de la zona y recuperar actividades como respirar profundo, girarse o tumbarse con menos dolor.
Medicación para el dolor neuropático si procede
En algunos casos puede hacer falta medicación, especialmente si hay quemazón intensa, descargas, hormigueo o dolor que impide dormir.
Debe indicarla un médico. No todos los dolores intercostales responden igual a analgésicos o antiinflamatorios, sobre todo cuando predomina un componente neuropático.
Técnicas complementarias según la causa del dolor
La punción seca puede valorarse si hay puntos musculares dolorosos en la zona dorsal, intercostal o escapular que aumentan los síntomas.
Un tratamiento de osteopatía en Barcelona también puede formar parte del abordaje si se busca mejorar la movilidad torácica y costal, siempre adaptando las técnicas al dolor y evitando maniobras agresivas.
Infiltraciones o unidad del dolor: cuándo se consideran
Las infiltraciones o la unidad del dolor pueden considerarse si el dolor es intenso, persistente o no mejora con tratamiento conservador.
También pueden valorarse en neuralgias postquirúrgicas o postherpéticas, cuando el dolor nervioso limita mucho el descanso, la respiración o la actividad diaria.
Ejercicios para la neuralgia intercostal
Los ejercicios pueden ayudar cuando el dolor permite moverse, pero deben ser suaves, progresivos y adaptados a la causa. No buscan “curar el nervio” de forma directa, sino mejorar la respiración, la movilidad del tórax y la tolerancia al movimiento.

Respiración suave y movilidad torácica
La respiración suave puede ayudar si el dolor hace que respires corto o evites expandir el tórax.
Se puede empezar con respiraciones lentas, sin forzar la inspiración profunda. El objetivo es recuperar el movimiento en la caja torácica sin aumentar el dolor en banda, la quemazón o el hormigueo.
Movilidad dorsal y costal progresiva
La movilidad dorsal y costal puede ser útil si hay rigidez en la espalda media o dificultad para girar el tronco.
Deben elegirse movimientos pequeños y controlados, como rotaciones suaves o aperturas torácicas progresivas. Si el dolor se dispara al respirar o moverse, hay que reducir la intensidad.
Ejercicios de control y fuerza progresiva según tolerancia
Cuando el dolor está más controlado, puede añadirse trabajo suave de control y fuerza.
Puede incluir ejercicios de espalda alta, hombros y tronco, siempre de forma gradual. La idea es mejorar la capacidad del tórax para moverse, respirar y soportar actividad diaria sin reactivar los síntomas.
Qué ejercicios adaptar si aumenta el dolor o el hormigueo
Conviene adaptar o parar los ejercicios que aumentan la quemazón, las descargas, el hormigueo, la sensibilidad al tacto o el dolor al respirar.
Si el dolor no baja después del ejercicio, empeora con los días o hay antecedentes recientes de herpes zóster, cirugía o traumatismo, conviene revisar el caso antes de insistir.
⚠️ Aviso importante
No todos los ejercicios son adecuados para todos los casos o fases. Una valoración profesional es clave.
Tratamiento de la neuralgia intercostal en Barcelona
Si buscas un tratamiento para la neuralgia intercostal en Barcelona, el primer paso no es aplicar una técnica concreta, sino realizar una valoración individual. Hay que entender el recorrido del dolor, la sensibilidad de la zona, la causa probable y cómo afecta a la respiración, al descanso y a la actividad diaria. No todos los casos evolucionan igual ni requieren el mismo abordaje.

Valoración inicial del dolor y la sensibilidad
La valoración inicial permite definir:
- Localización exacta del dolor
- Recorrido hacia las costillas, el pecho o la espalda
- Presencia de quemazón, descargas, hormigueo o sensibilidad al tacto
- Antecedentes de herpes zóster, cirugía o traumatismo
- Tolerancia a la respiración profunda, al movimiento y al descanso
Esta información determina si el abordaje debe centrarse en el control del dolor, la movilidad torácica, el trabajo muscular asociado o la derivación médica.
Tratamiento con fisioterapia
En nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona, el tratamiento se adapta al tipo de dolor y a la fase del problema. No se trata de aplicar un protocolo estándar, sino de ajustar las técnicas según la respuesta de la zona.
El objetivo puede incluir mejorar la movilidad dorsal y costal, facilitar la respiración profunda, reducir la sensibilidad y recuperar actividades como girarse, caminar, dormir o trabajar sin aumentar los síntomas.
Técnicas complementarias según la causa
Según el caso, pueden valorarse técnicas manuales, ejercicio terapéutico, trabajo respiratorio o técnicas específicas sobre la musculatura dorsal e intercostal.
El criterio clínico es importante para decidir qué técnicas tienen sentido y cuáles conviene evitar, especialmente si predomina un dolor con mucha irritabilidad, quemazón o sensibilidad aumentada.
Seguimiento de la evolución y vuelta a la actividad
El seguimiento permite comprobar si el dolor baja, si mejora la respiración y si la persona tolera mejor el movimiento.
El objetivo es guiar una recuperación funcional y adaptada a cada caso, sin prometer plazos cerrados ni aplicar progresiones forzadas. Si aparecen signos que sugieren otra causa, se debe revisar el caso y valorar derivación médica.
Preguntas frecuentes sobre la neuralgia intercostal
La neuralgia intercostal es un dolor relacionado con la afectación de uno o varios nervios intercostales. Suele sentirse en el pecho, las costillas o la espalda, con quemazón, pinchazos, descargas eléctricas, hormigueo o sensibilidad al tacto.
Suele doler en forma de banda, siguiendo el recorrido de una costilla. Puede empezar en la espalda, avanzar por el lateral del tórax y llegar hacia la parte anterior del pecho. Lo habitual es que afecte más a un lado.
Depende de la causa. Puede mejorar en unas semanas si es reciente, pero tras una cirugía, un traumatismo o el herpes zóster puede durar semanas o meses. En algunos casos, especialmente en la neuralgia postherpética, puede prolongarse durante más tiempo.
Puede resolverse, pero no siempre evoluciona igual. Algunos casos mejoran por completo; otros necesitan más tiempo si el nervio queda sensibilizado. El objetivo es reducir el dolor, mejorar la respiración y recuperar la actividad sin aumentar los síntomas.
Referencias clínicas
- Dworkin RH, Johnson RW, Breuer J, et al. Recommendations for the management of herpes zoster. Clinical Infectious Diseases. 2007;44 Suppl 1:S1-S26.
- Johnson RW, Rice ASC. Postherpetic neuralgia. New England Journal of Medicine. 2014;371(16):1526-1533.
- Gerner P. Postthoracotomy pain management problems. Anesthesiology Clinics. 2008;26(2):355-367.
Aviso médico
Contenido informativo. La información de este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento individualizado realizado por un profesional sanitario.
Imágenes: Diseñadas por Magnific.

María Pérez Rubio
Directora
Fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación
y terapia manual ortopédica.
Colegiada nº 12607
