La radiculopatía lumbar es la afectación de una raíz nerviosa en la zona lumbar o lumbosacra, generalmente relacionada con su compresión o inflamación. Puede causar dolor que baja hacia el glúteo, la pierna o el pie, hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza. Ese dolor irradiado puede formar parte del cuadro, pero conviene consultar si la fuerza empeora o hay síntomas progresivos. Puede mejorar en semanas, aunque algunos casos duran meses según la causa, la raíz afectada y la evolución.
Radiculopatía lumbar: resumen rápido
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Qué es | Afectación de una raíz nerviosa lumbar o lumbosacra |
| Síntomas | Dolor irradiado, hormigueo, adormecimiento, sensación eléctrica o pérdida de fuerza |
| Causas frecuentes | Hernia discal, protrusión discal, estenosis foraminal, estenosis lumbar, artrosis o cambios degenerativos |
| L5-S1 | Nivel frecuente de cambios discales, pero no confirma por sí solo la raíz afectada |
| Signos clínicos | Cambios en la fuerza, la sensibilidad o los reflejos |
| Pruebas | Exploración neurológica, test clínicos, resonancia lumbar o electromiografía según el caso |
| Es grave | No siempre; preocupa más si hay pérdida progresiva de fuerza, síntomas bilaterales o alteración de esfínteres |
| Tiene cura | Muchos casos mejoran con tratamiento conservador, aunque algunos síntomas pueden tardar más |
| Tratamiento | Fisioterapia, ejercicio terapéutico, medicación si procede y valoración médica en casos seleccionados |
| Ejercicios | Deben adaptarse a la raíz afectada, los síntomas y la fase de recuperación |
| Crónica | Puede considerarse persistente o crónica si dura meses o limita de forma importante la función |
Contenido
¿Qué es la radiculopatía lumbar?
La radiculopatía lumbar es la afectación de una raíz nerviosa en la zona lumbar o lumbosacra. Puede producir dolor irradiado hacia el glúteo, la pierna o el pie, junto con hormigueo, adormecimiento, pérdida de fuerza o cambios en los reflejos.

Qué significa que una raíz nerviosa lumbar esté afectada
Las raíces nerviosas salen de la columna y llevan información de sensibilidad y fuerza hacia la pierna.
Cuando una raíz nerviosa está afectada, por ejemplo por compresión o inflamación, pueden aparecer síntomas y signos relacionados con esa raíz. Es lo que muchas personas describen como un pinzamiento lumbar, aunque no siempre existe una compresión clara.
El mismo concepto puede aparecer en otras zonas de la columna, como ocurre en la radiculopatía cervical, pero en este artículo nos centramos en la zona lumbar y lumbosacra.
Radiculopatía lumbar y radiculopatía lumbosacra: diferencia
La radiculopatía lumbar afecta a raíces nerviosas de la zona lumbar.
La radiculopatía lumbosacra incluye también raíces cercanas al sacro, como la S1. En la práctica, ambos términos pueden solaparse, pero “lumbosacra” es más amplio.
Diferencia entre radiculopatía lumbar, ciática y lumbociatalgia
La lumbalgia es el dolor localizado principalmente en la zona lumbar.
La lumbociatalgia describe el dolor lumbar que se irradia hacia la pierna. La ciática suele referirse al dolor que sigue un recorrido parecido al del nervio ciático.
La radiculopatía lumbar es más específica: implica afectación de una raíz nerviosa y puede acompañarse de signos neurológicos.
Por qué una hernia en la resonancia no siempre explica los síntomas
Una hernia o una protrusión en la resonancia no siempre es la causa del dolor.
Para relacionarla con una radiculopatía lumbar, debe encajar con el recorrido de los síntomas, la fuerza, la sensibilidad, los reflejos y la exploración clínica.
¿Qué síntomas produce una radiculopatía lumbar?
La radiculopatía lumbar puede producir dolor irradiado, alteraciones de la sensibilidad, pérdida de fuerza o cambios en los reflejos. Los síntomas dependen de la raíz nerviosa afectada y no siempre aparecen todos a la vez.

Dolor irradiado hacia el glúteo, la pierna o el pie
El dolor suele bajar desde la zona lumbar hacia el glúteo, el muslo, la pantorrilla o el pie.
Puede sentirse como dolor punzante, quemazón, descarga eléctrica o dolor profundo. A veces el dolor en la pierna es más intenso que el dolor lumbar.
Hormigueo, adormecimiento o sensación eléctrica
El hormigueo o el adormecimiento pueden aparecer en zonas concretas de la pierna o del pie.
Estos síntomas indican que puede haber afectación sensitiva de una raíz nerviosa. Conviene valorar si aumentan, cambian de zona o se mantienen de forma persistente.
Pérdida de fuerza en la pierna o el pie
La pérdida de fuerza puede notarse al subir escaleras, caminar de puntillas, levantar la punta del pie o controlar bien la pierna.
Es un síntoma importante, sobre todo si progresa o limita la marcha.
Cambios en la sensibilidad o en los reflejos
La exploración puede detectar zonas con menos sensibilidad o reflejos disminuidos.
Estos signos ayudan a diferenciar una radiculopatía lumbar de otros dolores que bajan hacia la pierna, pero no siempre son evidentes para el paciente.
Signos que orientan a una raíz lumbar concreta
Algunos patrones pueden orientar a una raíz concreta:
| Raíz | Posibles signos |
|---|---|
| L4 | Dolor hacia la parte anterior del muslo o la rodilla, cambios en el reflejo rotuliano |
| L5 | Dolor hacia la cara lateral de la pierna o el dorso del pie, dificultad para levantar la punta del pie |
| S1 | Dolor hacia la parte posterior de la pierna o la planta del pie, dificultad para ponerse de puntillas |
Estos patrones orientan, pero el diagnóstico debe relacionar los síntomas, la fuerza, la sensibilidad, los reflejos y las pruebas clínicas.
¿Qué raíces pueden afectarse en una radiculopatía lumbar?
En la radiculopatía lumbar pueden afectarse distintas raíces nerviosas. Las más habituales en los síntomas hacia la pierna son la L4, la L5 y laS1, aunque el patrón debe confirmarse con la exploración clínica.
Radiculopatía L4
La radiculopatía L4 puede provocar dolor o alteración de sensibilidad hacia la parte anterior del muslo, la rodilla o la zona interna de la pierna.
También puede aparecer debilidad al extender la rodilla o cambios en el reflejo rotuliano.
Radiculopatía L5
La radiculopatía L5 suele relacionarse con síntomas hacia la parte lateral de la pierna, el dorso del pie o el dedo gordo.
Puede dar dificultad para levantar la punta del pie o extender el dedo gordo.
Radiculopatía S1
La radiculopatía S1 puede producir dolor hacia la parte posterior de la pierna, el talón, la planta o el borde externo del pie.
También puede dificultar ponerse de puntillas o alterar el reflejo aquíleo.
Relación entre L4-L5, L5-S1 y la raíz afectada
Los niveles L4-L5 y L5-S1 aparecen con frecuencia en informes de resonancia, pero no indican por sí solos qué raíz está afectada.
Por ejemplo, una hernia L4-L5 suele relacionarse con la raíz L5, y una hernia L5-S1 con la raíz S1, aunque depende del tipo de lesión y de su localización. Por eso hay que relacionar la imagen, el recorrido del dolor, la fuerza, la sensibilidad y los reflejos.
¿Por qué puede aparecer una radiculopatía lumbar?
La radiculopatía lumbar puede aparecer cuando una raíz nerviosa lumbar o lumbosacra se ve afectada. Las causas más habituales se relacionan con el disco, el estrechamiento de los espacios nerviosos o los cambios degenerativos de la columna.

Hernia o protrusión discal lumbar
Una hernia discal lumbar puede irritar o comprimir una raíz nerviosa si el material del disco ocupa espacio cerca del nervio.
La protrusión discal lumbar también puede relacionarse con síntomas radiculares, aunque no toda protrusión vista en una resonancia explica el dolor. Debe coincidir con el recorrido de los síntomas y la exploración.
Estenosis foraminal o estenosis lumbar
La estenosis foraminal es el estrechamiento del espacio por donde sale una raíz nerviosa. Si ese espacio se reduce, puede aparecer dolor irradiado, hormigueo o pérdida de fuerza.
La estenosis lumbar puede afectar al canal vertebral o a zonas cercanas a las raíces nerviosas, especialmente en personas con cambios degenerativos.
Artrosis, discopatía y cambios degenerativos
La artrosis lumbar, la discopatía degenerativa y la espondilosis lumbar pueden modificar la movilidad y los espacios de la columna.
Estos cambios no siempre causan síntomas, pero pueden contribuir a una radiculopatía si afectan a una raíz nerviosa o reducen el espacio disponible para ella.
Otras causas de radiculopatía lumbar
Además de las hernias, las protrusiones y la estenosis, existen otras causas que pueden afectar a una raíz nerviosa.
La espondilolistesis, los traumatismos, algunos procesos inflamatorios o lesiones menos habituales también pueden provocar síntomas radiculares. Por eso es importante relacionar siempre la historia clínica, la exploración y las pruebas.
¿La radiculopatía lumbar es grave?
La radiculopatía lumbar no siempre es grave. Muchos casos mejoran con tratamiento conservador, pero requiere más atención si los síntomas progresan, afectan a las dos piernas o aparece pérdida de fuerza.
Cuándo no suele ser una urgencia
No suele ser una urgencia si el dolor es estable, afecta a una sola pierna y no hay pérdida progresiva de fuerza, alteración importante de la sensibilidad ni problemas para controlar la orina o las heces.
Aun así, conviene valorar el caso si el dolor limita mucho caminar, dormir o trabajar.
Pérdida de fuerza o síntomas bilaterales: cuándo preocuparse
La pérdida de fuerza debe revisarse, especialmente si va a más.
También conviene consultar si aparecen síntomas en ambas piernas, dificultad para caminar, sensación de piernas torpes o adormecimiento progresivo.
Señales de alarma y cuándo acudir a urgencias
Acude a urgencias si hay pérdida de control de la orina o las heces, adormecimiento en la zona genital o pérdida rápida de fuerza.
También requiere valoración médica rápida si aparece fiebre o mal estado general junto con el dolor, o si los síntomas comienzan tras un traumatismo importante.
¿Cómo se diagnostica la radiculopatía lumbar?
La radiculopatía lumbar se diagnostica relacionando los síntomas, la exploración neurológica y las pruebas complementarias cuando son necesarias. No se confirma solo por una resonancia.

Historia clínica y recorrido de los síntomas
Se revisa cómo empezó el dolor, por dónde baja, qué lo aumenta y si hay hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza.
También se valora si puede confundirse con otros problemas, como el síndrome piramidal o algunos cuadros de dolor de glúteo y pierna.
Exploración neurológica: fuerza, sensibilidad y reflejos
La exploración neurológica revisa la fuerza, la sensibilidad y los reflejos.
Esto ayuda a saber si los síntomas encajan con una raíz nerviosa concreta y si hay signos que requieren valoración médica.
Pruebas para radiculopatía lumbar: Lasègue, Slump y exploración clínica
Pruebas como Lasègue o Slump pueden orientar si los síntomas se relacionan con una raíz nerviosa.
No diagnostican por sí solas. Deben interpretarse junto con el recorrido del dolor, la fuerza, la sensibilidad y los reflejos.
Resonancia lumbar: cuándo puede ser necesaria
La resonancia lumbar puede ser útil si hay pérdida de fuerza, síntomas persistentes, mala evolución o señales de alarma.
También ayuda cuando se sospecha una hernia, protrusión o estenosis que pueda explicar los síntomas.
Electromiografía: cuándo puede aportar información
La electromiografía puede aportar información si hay dudas diagnósticas, síntomas persistentes o necesidad de valorar la afectación nerviosa.
No siempre es necesaria, pero puede ayudar a diferenciar una radiculopatía de otros problemas nerviosos.
¿Cuánto dura una radiculopatía lumbar?
La radiculopatía lumbar puede durar desde unas semanas hasta varios meses. En muchos casos mejora durante las primeras 6-12 semanas con tratamiento conservador, aunque la evolución depende de la causa, la intensidad de los síntomas y si existe pérdida de fuerza o alteración de la sensibilidad.
| Evolución | Tiempo orientativo |
|---|---|
| Radiculopatía lumbar aguda leve | 1-6 semanas |
| Evolución habitual | 6-12 semanas |
| Radiculopatía lumbar crónica | Más de 3 meses |
| Síntomas progresivos | Conviene revisar el diagnóstico y el tratamiento |
Radiculopatía lumbar aguda
La radiculopatía lumbar aguda es la de inicio reciente. Puede aparecer por una hernia discal, una protrusión, una estenosis u otras causas que afecten a una raíz nerviosa.
En esta fase suele priorizarse el control del dolor, la actividad adaptada y evitar el reposo absoluto prolongado.
Radiculopatía lumbar crónica
Se considera crónica cuando los síntomas duran más de 3 meses.
En estos casos puede limitar de forma persistente caminar, trabajar, dormir o hacer actividad física.
Factores que influyen en la evolución
La duración depende de la causa, la raíz afectada, la intensidad del dolor, la pérdida de fuerza, la sensibilidad, el tipo de trabajo y la actividad diaria.
También influye si los síntomas van disminuyendo hacia la pierna o si, por el contrario, progresan o afectan cada vez más a la función.
¿La radiculopatía lumbar tiene cura?
La radiculopatía lumbar puede mejorar mucho e incluso resolverse en muchos casos, sobre todo cuando no hay pérdida progresiva de fuerza ni compresión nerviosa grave. La evolución depende de la causa, la raíz afectada, la duración de los síntomas y la respuesta al tratamiento.
Cuándo puede mejorar con tratamiento conservador
Puede mejorar con tratamiento conservador si el dolor va bajando, la movilidad aumenta y los síntomas hacia la pierna no progresan.
El abordaje suele incluir control del dolor, actividad adaptada, fisioterapia, ejercicio terapéutico y medicación si procede.
Por qué el dolor puede mejorar antes que el hormigueo
El dolor puede reducirse antes que el hormigueo o el adormecimiento.
Esto ocurre porque la sensibilidad nerviosa puede tardar más en normalizarse. Por eso, una mejoría parcial no siempre significa que el nervio esté completamente recuperado.
Cuándo puede quedar debilidad o sensibilidad alterada
Puede quedar debilidad o sensibilidad alterada si la afectación nerviosa ha sido intensa, prolongada o progresiva.
Conviene revisar el caso si la fuerza no mejora, el adormecimiento persiste o los síntomas siguen limitando caminar, trabajar o hacer actividad física.
¿Una radiculopatía lumbar crónica puede causar incapacidad?
Una radiculopatía lumbar crónica puede limitar la actividad diaria o laboral si provoca dolor persistente, pérdida de fuerza, alteración de la sensibilidad o dificultad para caminar, estar sentado o levantar cargas. No significa siempre incapacidad, y debe valorarse caso por caso.
Qué significa que sea incapacitante
Se considera incapacitante cuando los síntomas impiden realizar actividades importantes de forma mantenida.
Puede afectar al trabajo, al descanso, a la marcha, a la conducción o a tareas que exigen estar sentado, de pie o cargar peso.
Factores que influyen en la limitación funcional
Influyen la intensidad del dolor, la pérdida de fuerza, la raíz afectada, la duración del cuadro, el tipo de trabajo y la respuesta al tratamiento.
También importa si los síntomas son estables, mejoran o empeoran con el tiempo.
Por qué debe valorarse de forma individual
La incapacidad no depende solo del diagnóstico de radiculopatía lumbar.
Debe valorarse la exploración, las pruebas, la evolución, las limitaciones reales y las exigencias del trabajo o de la actividad diaria.
¿Cuál es el tratamiento de la radiculopatía lumbar?
El tratamiento de la radiculopatía lumbar depende de la causa, la raíz afectada, la intensidad del dolor, la pérdida de fuerza y la evolución. En muchos casos se empieza con un tratamiento conservador, salvo que haya signos neurológicos progresivos o señales de alarma.

Tratamiento conservador y control de síntomas
El tratamiento conservador busca reducir el dolor, mantener la actividad adaptada y evitar el reposo absoluto prolongado.
Puede incluir cambios temporales en la carga, pautas para caminar o sentarse, medicación si procede y seguimiento de la fuerza, la sensibilidad y el dolor hacia la pierna.
Fisioterapia y ejercicio terapéutico
La fisioterapia lumbar puede ayudar a valorar qué movimientos aumentan los síntomas y qué ejercicios son adecuados en cada fase.
El trabajo suele incluir movilidad, control lumbar, fuerza progresiva y adaptación de actividades, siempre vigilando si aumenta el dolor irradiado, el hormigueo o la pérdida de fuerza.
Medicación para el dolor radicular
La medicación puede ayudar cuando el dolor es intenso o limita el descanso y la actividad diaria.
Debe indicarla un médico. Según el caso, pueden utilizarse analgésicos, antiinflamatorios u otros fármacos específicos para dolor nervioso.
Técnicas complementarias para el manejo de los síntomas
Técnicas como la diatermia o la punción seca en Barcelona pueden valorarse si hay dolor, rigidez o tensión muscular asociada.
No sustituyen el ejercicio ni tratan por sí solas la afectación de la raíz nerviosa. Tampoco deben presentarse como técnicas que “descomprimen” el nervio.
Infiltraciones o cirugía: cuándo se valoran
Las infiltraciones pueden valorarse si el dolor radicular es muy limitante y no mejora con tratamiento conservador.
La cirugía se reserva para casos seleccionados, especialmente si hay pérdida progresiva de fuerza, compresión nerviosa relevante o síntomas graves que requieren valoración médica especializada.
Ejercicios para la radiculopatía lumbar
Los ejercicios para la radiculopatía lumbar deben adaptarse a la raíz afectada, la intensidad del dolor y la presencia de hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza. No hay una rutina universal válida para todos los casos.

Movilidad según la tolerancia y los síntomas
La movilidad puede ayudar si reduce la rigidez y no aumenta el dolor hacia la pierna.
Conviene evitar movimientos que provoquen más hormigueo, adormecimiento o dolor irradiado. El objetivo inicial es moverse mejor, no forzar la espalda.
Ejercicios de control lumbar y fuerza progresiva
El trabajo de control y fuerza se introduce de forma gradual.
Puede incluir ejercicios para la zona lumbar, la pelvis, los glúteos y las piernas. La progresión depende de la respuesta de los síntomas y de la función diaria.
Ejercicio aeróbico y vuelta gradual a la actividad
Caminar, pedalear suave o trabajar en el agua puede ser útil si no aumenta los síntomas.
La vuelta al trabajo, al deporte o a cargas exigentes debe hacerse por fases, ajustando duración, intensidad y descanso.
Qué ejercicios adaptar si aumentan los síntomas neurológicos
Conviene adaptar o parar los ejercicios que aumentan el dolor hacia la pierna, el hormigueo, el adormecimiento o la pérdida de fuerza.
Si los síntomas progresan o aparece más debilidad, no conviene insistir: hay que revisar el caso.
⚠️ Aviso importante
No todos los ejercicios son adecuados para todos los casos o fases. Una valoración profesional es clave.
Tratamiento de la radiculopatía lumbar en Barcelona
El tratamiento de la radiculopatía lumbar en Barcelona debe empezar con una valoración de los síntomas y de la función nerviosa. No basta con ver una resonancia: hay que relacionar la imagen con el dolor, la fuerza, la sensibilidad y la evolución.

Valoración inicial de síntomas y signos neurológicos
La valoración inicial revisa por dónde baja el dolor, si hay hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza, y qué actividades empeoran los síntomas.
También se exploran la movilidad lumbar, la fuerza de la pierna y del pie, la sensibilidad, los reflejos y la forma de caminar.
Tratamiento con fisioterapia
Nuestros fisioterapeutas en Barcelona adaptan el tratamiento según la raíz afectada, la intensidad del dolor y la evolución.
El plan puede incluir ejercicio terapéutico, movilidad, control lumbar, fuerza progresiva y pautas para adaptar actividades como caminar, sentarse, trabajar o volver al deporte.
Técnicas complementarias según el caso
Algunas técnicas pueden utilizarse como apoyo si hay dolor, rigidez o tensión muscular asociada.
No sustituyen el ejercicio ni corrigen por sí solas una afectación de la raíz nerviosa. Se valoran solo si encajan con los síntomas y la fase del proceso.
Seguimiento de la fuerza, la sensibilidad y la función
El seguimiento permite comprobar si mejora el dolor hacia la pierna, la fuerza, la sensibilidad y la capacidad para caminar o moverse.
Si aparece pérdida progresiva de fuerza, adormecimiento creciente o mala evolución, conviene revisar el caso y valorar una derivación médica.
Preguntas frecuentes sobre la radiculopatía lumbar
La radiculopatía lumbar es la afectación de una raíz nerviosa en la zona lumbar o lumbosacra. Puede provocar dolor que baja hacia el glúteo, la pierna o el pie, además de hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza.
Puede producir dolor irradiado hacia la pierna, hormigueo, adormecimiento, sensación eléctrica, pérdida de fuerza o cambios en los reflejos. Los síntomas dependen de la raíz nerviosa afectada y no siempre aparecen todos a la vez.
No siempre. Muchos casos mejoran con tratamiento conservador. Preocupa más si hay pérdida progresiva de fuerza, síntomas en ambas piernas, adormecimiento en la zona genital o pérdida de control de la orina o las heces.
En muchos casos puede mejorar mucho o resolverse, especialmente si no hay afectación neurológica progresiva. La recuperación depende de la causa, la raíz afectada, la duración de los síntomas y la respuesta al tratamiento.
Referencias clínicas
- Kreiner DS, Hwang SW, Easa JE, et al. An evidence-based clinical guideline for the diagnosis and treatment of lumbar disc herniation with radiculopathy. The Spine Journal. 2014;14(1):180-191.
- Stochkendahl MJ, Kjaer P, Hartvigsen J, et al. National Clinical Guidelines for non-surgical treatment of patients with recent onset low back pain or lumbar radiculopathy. European Spine Journal. 2018;27(1):60-75.
- Berry JA, Elia C, Saini HS, Miulli DE. A Review of Lumbar Radiculopathy, Diagnosis, and Treatment. Cureus. 2019;11(10):e5934.
Aviso médico
Contenido informativo. La información de este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento individualizado realizado por un profesional sanitario.
Imágenes: Diseñadas por Magnific.

María Pérez Rubio
Directora
Fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación
y terapia manual ortopédica.
Colegiada nº 12607
