La tendinitis del poplíteo es una lesión por sobrecarga que afecta al tendón en la parte posterior de la rodilla. Suele provocar dolor en la zona de la corva, especialmente al correr, bajar cuestas o realizar giros. Es más frecuente en corredores y personas activas. El tiempo de recuperación suele variar entre 2 y 8 semanas, en función de la carga, el tratamiento y la progresión del ejercicio. Con un abordaje adecuado, en la mayoría de los casos se puede controlar y volver a la actividad sin dolor.
Tendinitis del poplíteo: resumen rápido
| Aspecto | Información |
|---|---|
| Qué es | Lesión por sobrecarga del tendón del músculo poplíteo |
| Dolor | Parte posterior de la rodilla (corva) |
| Causa | Sobrecarga, carrera y cambios de ritmo o terreno |
| Síntomas | Dolor al correr, bajar cuestas o hacer giros |
| Tratamiento | Ejercicio terapéutico y fisioterapia |
| Duración | 2–8 semanas, según la gravedad y la progresión de la carga |
Contenido
¿Qué es la tendinitis del poplíteo?
La tendinitis del poplíteo es una lesión por sobrecarga que afecta al tendón del músculo poplíteo, situado en la parte posterior de la rodilla. Suele provocar dolor en la zona de la corva, especialmente con la actividad.

Cuándo suele aparecer
Es frecuente en personas que corren o realizan actividades con cambios de ritmo, giros o bajadas, donde la rodilla soporta más carga de lo habitual.
Puede aparecer al aumentar el volumen o la intensidad del entrenamiento, sobre todo en personas que ya han tenido molestias previas al correr.
Diferencia con otras lesiones de rodilla
A diferencia de otras lesiones, el dolor se localiza en la parte posterior de la rodilla y suele estar relacionado con la carga y el movimiento.
¿Dónde duele y qué síntomas produce la tendinitis del poplíteo?
La tendinitis del poplíteo provoca dolor en la parte posterior de la rodilla (corva), especialmente durante la actividad. Puede ser un dolor difícil de localizar y variar según la carga o el movimiento.
Dolor en la parte posterior de la rodilla
Es el síntoma principal. Se localiza en la corva y suele percibirse como una molestia profunda.
Dolor al correr, bajar cuestas o escaleras
El dolor suele aparecer o intensificarse al correr, sobre todo en bajadas, o al bajar escaleras.
Molestia profunda o difícil de localizar
A diferencia de otras lesiones, no siempre es un dolor puntual. Puede sentirse como una molestia interna, poco definida, que cuesta señalar con exactitud.
Rigidez o incomodidad al iniciar la actividad
Es habitual notar más rigidez al empezar a moverse, especialmente tras periodos de reposo. Con la actividad suave, esta sensación puede mejorar de forma temporal.
¿Con qué se puede confundir la tendinitis del poplíteo?
El dolor en la parte posterior de la rodilla no siempre tiene el mismo origen. La tendinitis del poplíteo puede confundirse con otras lesiones que presentan síntomas similares, por lo que es importante diferenciarlas.

Lesión de menisco
Algunas lesiones de menisco pueden provocar dolor en la zona posterior de la rodilla, especialmente al doblarla o cargar peso.
Aunque pueden parecer similares, el origen del dolor es diferente y requiere un enfoque distinto.
Quiste de Baker
El quiste de Baker es una acumulación de líquido en la parte posterior de la rodilla que puede generar sensación de presión o bulto.
A diferencia de la tendinitis del poplíteo, suele notarse más como una inflamación visible o tensión en la zona.
Otras causas de dolor de rodilla
No todo el dolor de rodilla tiene el mismo origen, y la localización es una de las claves para diferenciarlo.
Por ejemplo, la tendinitis rotuliana suele provocar dolor en la parte anterior de la rodilla, mientras que la tendinitis de la pata de ganso se localiza en la cara interna.
En cambio, la tendinitis del poplíteo afecta a la parte posterior. Estas diferencias ayudan a orientar el origen del problema y evitar confusiones.
Estas diferencias en la localización ayudan a orientar el origen del problema.
¿Por qué aparece la tendinitis del poplíteo?
La tendinitis del poplíteo suele aparecer cuando la rodilla se somete a más carga de la que puede tolerar, especialmente en actividades como correr. No suele haber una única causa, sino varios factores que se combinan.

Sobrecarga y sobreuso (running)
Es la causa más frecuente. Correr de forma repetida sin una progresión adecuada puede generar sobrecarga en la zona posterior de la rodilla.
Es habitual cuando se aumenta la distancia, la intensidad o la frecuencia en poco tiempo.
Cambios de entrenamiento
Incrementar el volumen o la intensidad de forma brusca, o introducir nuevos ejercicios o superficies sin adaptación, puede favorecer la aparición de esta lesión.
Técnica de carrera
Una técnica de carrera poco eficiente puede aumentar la tensión en determinadas estructuras de la rodilla.
En algunos casos, se relaciona con problemas como la cintilla iliotibial, que pueden alterar la mecánica y favorecer la sobrecarga.
Terreno y calzado
Correr en terrenos irregulares o con pendientes, especialmente en bajadas, aumenta la exigencia sobre el poplíteo.
El uso de un calzado inadecuado o desgastado también puede influir en cómo se distribuyen las cargas.
¿Qué hacer si tienes tendinitis del poplíteo?
Si tienes tendinitis del poplíteo, lo más importante es ajustar la actividad y evitar el reposo absoluto. En muchos casos, pequeños cambios en el día a día ayudan a reducir el dolor y mejorar la evolución.
Ajustar la carga
Es recomendable reducir temporalmente las actividades que provocan dolor, como correr o bajar cuestas, pero sin dejar de moverse por completo.
Mantener una actividad adaptada, dentro de lo tolerable, ayuda a evitar la rigidez y favorece la recuperación.
Evitar gestos que provocan dolor
Algunos movimientos pueden aumentar la sobrecarga en la parte posterior de la rodilla, como correr en bajada, hacer cambios de ritmo bruscos o forzar la flexión.
Identificar y modificar estos gestos es clave para que la lesión no empeore.
Cuándo acudir a fisioterapia
Si el dolor persiste, limita tu actividad o no mejora con los días, es recomendable acudir a un profesional.
Un tratamiento de fisioterapia en la rodilla permite valorar la lesión de forma individual y aplicar un abordaje adaptado para recuperar la función y reducir el dolor.
Tratamiento de la tendinitis del poplíteo
El tratamiento de la tendinitis del poplíteo se centra en reducir el dolor, mejorar la tolerancia a la carga y recuperar la función de la rodilla. En la mayoría de los casos, el enfoque es conservador y combina ejercicio, fisioterapia y una progresión adecuada de la actividad.

Ejercicio terapéutico
Es la base del tratamiento. El ejercicio permite mejorar la capacidad del tendón para soportar carga, reducir el dolor y recuperar la función.
Debe adaptarse a cada fase y progresar según la evolución de los síntomas.
Fisioterapia
La fisioterapia permite valorar el caso de forma individual y aplicar un tratamiento adaptado según la fase y los síntomas.
En personas activas o deportistas, el trabajo junto a un fisioterapeuta deportivo en Barcelona ayuda a ajustar la carga y facilitar una vuelta progresiva a la actividad.
Técnicas complementarias
En algunos casos, se pueden utilizar técnicas como la punción seca o las ondas de choque para aliviar el dolor y mejorar la función.
Estas herramientas complementan el tratamiento activo, pero no lo sustituyen, y deben aplicarse según cada caso.
Cuándo se valora tratamiento médico
Si el dolor es persistente, limita de forma importante la actividad o no mejora con el tratamiento conservador, puede ser necesario realizar una valoración médica más específica para descartar otras causas o plantear opciones adicionales.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse la tendinitis del poplíteo?
El tiempo de recuperación de la tendinitis del poplíteo puede variar según la carga, la fase de la lesión y cómo se gestione desde el inicio. En la mayoría de los casos, con un tratamiento adecuado, la evolución suele ser favorable.
Tiempo de recuperación
| Situación | Tiempo orientativo |
|---|---|
| Leve (molestia al correr) | 2–3 semanas |
| Moderada (dolor con actividad) | 3–6 semanas |
| Persistente o mal gestionada | 6–8 semanas o más |
Factores que influyen
La recuperación depende de varios factores:
- Nivel de actividad y carga aplicada
- Progresión del ejercicio
- Tiempo desde que comenzaron los síntomas
- Adherencia al tratamiento
Un buen proceso de rehabilitación de rodilla ayuda a optimizar estos factores y acelerar la recuperación.
Cuándo se alarga la recuperación
La evolución puede ser más lenta cuando se mantiene la actividad con dolor, no se ajusta la carga o se realizan pausas prolongadas seguidas de picos de esfuerzo.
También puede alargarse si no se realiza un tratamiento adecuado o si la lesión se vuelve persistente.
Ejercicios para la tendinitis del poplíteo
El ejercicio es una parte clave en la recuperación de la tendinitis del poplíteo. Bien adaptado, ayuda a reducir el dolor, mejorar la capacidad de carga del tendón y recuperar la función de la rodilla.

Beneficios del ejercicio
Mantenerse activo favorece la recuperación del tendón y evita la pérdida de movilidad. Además, el ejercicio mejora la fuerza, el control y la tolerancia a la carga.
A medio plazo, contribuye a reducir recaídas y a volver a la actividad con más seguridad.
Ejercicios recomendados
Algunos ejercicios habituales que pueden ayudar son:
- Flexión de rodilla en carga controlada
- Puente de glúteos
- Peso muerto con poca carga
- Step-down (bajar de un escalón de forma controlada)
- Trabajo de equilibrio en una pierna
Qué evitar
Conviene evitar ejercicios que generen dolor intenso o sobrecarga en la parte posterior de la rodilla.
También es recomendable tener precaución con bajadas, cambios de ritmo o impactos repetidos en fases iniciales.
⚠️ Aviso importante
No todos los ejercicios son adecuados para todas las personas ni para todas las fases del problema. Un mismo ejercicio puede ser útil en un momento y no en otro. Es importante adaptarlos a los síntomas y, siempre que sea posible, realizarlos bajo supervisión profesional.
¿Se puede seguir corriendo con tendinitis del poplíteo?
En muchos casos sí se puede seguir corriendo, pero no de cualquier manera. La clave está en ajustar la carga y adaptar la actividad según los síntomas.
Cuándo se puede seguir
Se puede mantener la carrera si el dolor es leve, no empeora durante la actividad y no aumenta en las horas posteriores.
Reducir distancia, ritmo o frecuencia suele ser suficiente para mantener la actividad sin agravar la lesión.
Cuándo parar
Es recomendable parar temporalmente si el dolor es intenso, aparece al inicio del ejercicio o va en aumento mientras corres.
También si las molestias persisten después de la actividad o limitan la vida diaria.
Cómo volver a correr progresivamente
La vuelta a la carrera debe ser gradual. Es recomendable empezar con cargas bajas e ir aumentando de forma progresiva según la tolerancia.
Evitar al inicio las bajadas, los cambios de ritmo y las superficies irregulares ayuda a reducir el riesgo de recaída.
¿Puede cronificarse la tendinitis del poplíteo?
En la mayoría de los casos, la tendinitis del poplíteo evoluciona bien. Sin embargo, puede volverse persistente si no se ajusta la carga o no se realiza un tratamiento adecuado desde el inicio.
Cuándo se vuelve persistente
Se considera que puede cronificarse cuando el dolor se mantiene durante varias semanas o reaparece con facilidad al retomar la actividad.
En algunos casos, pueden aparecer molestias más continuas o inflamación en la rodilla, similares a lo que ocurre en una sinovitis de rodilla, lo que requiere una valoración más específica.
Factores de riesgo
Algunos factores pueden favorecer que los síntomas se mantengan en el tiempo:
- Mantener la actividad con dolor
- Falta de progresión en el ejercicio
- Periodos de reposo prolongados seguidos de sobrecarga
- Problemas previos en la rodilla, como la gonartrosis
Cómo prevenir recaídas
La prevención se basa en mantener una progresión adecuada de la carga, realizar ejercicio de forma regular y adaptar la actividad según los síntomas.
También es importante evitar cambios bruscos en el entrenamiento y respetar los tiempos de recuperación para reducir el riesgo de recaída.
Tratamiento de la tendinitis del poplíteo en Barcelona
Si buscas tratamiento para la tendinitis del poplíteo en Barcelona, el primer paso no es aplicar una técnica concreta, sino realizar una valoración individual que permita entender en qué fase se encuentra la lesión y cómo está afectando a tu actividad diaria o deportiva. No todos los casos evolucionan igual ni requieren el mismo enfoque.

Valoración individual
La valoración inicial permite definir:
- Localización del dolor y grado de afectación
- Fase de la lesión
- Nivel de dolor y tolerancia a la carga
- Déficits de fuerza, movilidad o control
- Impacto en la actividad diaria o deportiva
Esta información es la que guía el plan de recuperación.
Acompañamiento progresivo
El tratamiento se basa en un acompañamiento progresivo, ajustando la carga, el ejercicio y la actividad según la evolución.
En nuestro centro de fisioterapia en Barcelona, la progresión se adapta a la respuesta de cada persona y a las demandas de su actividad diaria o deportiva.
No se trata solo de aliviar el dolor, sino de recuperar la función y la tolerancia al esfuerzo de forma segura.
Criterio clínico
El criterio clínico es clave para decidir cuándo avanzar, cuándo mantener la carga y cuándo modificar el plan.
Aplicar soluciones estándar o avanzar demasiado rápido puede retrasar la recuperación.
Objetivo de recuperación
El objetivo es guiar una recuperación progresiva, funcional y adaptada a cada persona. Una buena evolución permite volver a la actividad habitual o deportiva con mayor seguridad y menor riesgo de recaída.
Preguntas frecuentes
No es de las más habituales, pero sí aparece en corredores, especialmente cuando hay sobrecarga, cambios de entrenamiento o muchas bajadas. Es más común en personas activas que en población general.
Sí, puede confundirse con problemas como menisco o quiste de Baker, ya que también provocan dolor en la parte posterior de la rodilla. La localización y el tipo de dolor ayudan a diferenciarlas.
El reposo absoluto no es recomendable. Mantener una actividad adaptada, sin provocar dolor, ayuda a recuperar antes y evita que la rodilla se rigidice.
Depende de los síntomas. Se puede retomar de forma progresiva cuando el dolor esté controlado y la rodilla tolere la carga sin empeorar en las horas posteriores.
Referencias clínicas
- Cook JL, Purdam CR. Is tendon pathology a continuum? A pathology model to explain the clinical presentation of load-induced tendinopathy. British Journal of Sports Medicine, 2009.
- Malliaras P, Barton CJ, Reeves ND, Langberg H. Achilles and patellar tendinopathy loading programmes. Sports Medicine, 2013.
- Reiman MP, Mather RC, Hash TW, Cook CE. Examination of acetabular labral tear: a systematic review. Clinical Journal of Sport Medicine, 2014.
Aviso médico
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración individual. Cada caso puede ser diferente, por lo que el diagnóstico y el tratamiento deben adaptarse a cada persona.
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María Pérez Rubio
Directora
Fisioterapeuta especializada en neurorrehabilitación
y terapia manual ortopédica.
Colegiada nº 12607
